No hay tiempo que perder

Análisis. Por Juan Manuel Montero.

16 Marzo 2006
Perder el horizonte en este caso sería el peor error que podrían cometer quienes rastrean al asesino de Paulina Lebbos. Ayer, por una crisis en el ministerio de Seguridad, la Policía estaba más preocupada por saber quiénes seguirían al frente de la fuerza que en recabar datos que permitan esclarecer el estremecedor caso.
El tiempo corre y el homicida va por delante. Ya lleva más de dos semanas de ventaja. Hay demasiadas dudas y ninguna certeza, por lo que el caso está lejos de resolverse. Ya llegará el tiempo de analizar si el Ministerio de Seguridad está haciendo las cosas bien o mal. Ahora es el momento de sacar de la calle a un homicida brutal y, de esta forma, devolverle un poco de paz a la conmocionada sociedad tucumana.