16 Marzo 2006 Seguir en 
La primera ordenanza que regulaba el servicio de los remises en la capital se sancionó en 1996. Desde entonces, se sucedieron decenas de normas que añadían aspectos al servicio. Y, en medio de la maraña normativa, lo que según muchos funcionarios sucede es que la mayoría de las disposiciones no puede ser aplicada porque en la realidad se ha desvirtuado la función de estos vehículos y, en consecuencia, reina la ilegalidad.
Ante esto y, por la psicosis que generó el crimen de Paulina Lebbos, cometido luego de que subió a un remise ilegal, los ediles acordaron ayer hacer una sesión extraordinaria el jueves 23 a las 17, para tratar exclusivamente una propuesta que pretende regularizar el servicio de autos de alquiler.
El color de los remises, la identificación de los choferes y el costo mensual de las licencias serán los temas principales que debatirán los ediles. Si se aprueba la ordenanza, se legalizarán 2.700 remises. En la actualidad, sólo 80 cuentan con licencias.
"El Ejecutivo espera la sanción de una ordenanza que interprete la realidad del servicio de taxis y remises. Si la norma no interpreta la realidad, va a ser inaplicable, va a seguir siendo más de lo mismo. Es la oportunidad del Concejo y del Ejecutivo para sancionar una ordenanza que integre al sistema a estos vehículos", dijo el secretario de Gobierno, Germán Alfaro (foto). El funcionario remarcó que el intendente Domingo Amaya abrirá el diálogo con cada uno de los bloques del Concejo para elaborar una ordenanza que interprete la realidad y que se haga con el consenso de todos los ediles.
Uno de los puntos más cuestionados de las ordenanzas actuales es que ya se ha desvirtuado el trabajo de estos vehículos, que habían sido creados como un sistema diferencial, puerta a puerta. Por eso, desde el Ejecutivo y el concejal José Luis Avignone (UCR) habían propuesto la unificación de taxis y remises. Pero los proyectos fueron rechazados.
En la calle, muchos remiseros se mostraron a favor de la propuesta para pintar a todos los autos del mismo color, aunque admitieron que la mayoría no entraría al sistema porque no es rentable trabajar con el sistema puerta a puerta. "Con la inseguridad que hay, ya ni siquiera tenemos radio para trabajar con pedidos telefónicos. Sería mejor que nos dieran paradas", dijo Ricardo Juárez. "Me parece bien que estemos identificados con el mismo color, aunque la mayoría no querrá invertir en pintar el auto. Prefieren seguir en la ilegalidad para poder trabajar en la calle", señaló Marcelo Ogas. "El remise es el servicio preferido de la gente. Además, los pedidos telefónicos suelen hacerse a taxis. A nosotros nos eligen en la calle", opinó Fernando Ardiles.
María Jesús Rivero, titular de ARUT, dijo que los remiseros no están en condiciones de invertir para cambiarles el color a sus autos. "Los remises ya están identificados. Ahora, es fundamental legalizar a los truchos y asignar paradas a los remises", expresó.
Si los controles son insuficientes, las ordenanzas son letra muerta. Con esta hipótesis, Armando Cortalezzi, autor del proyecto que se debatirá en sesión extraordinaria para regular el sistema de autos de alquiler, propone en la norma que se cree una subdirección especial para controlar los taxis y remises.
"Necesitamos un ente que se dedique exclusivamente a este control. La ilegalidad del transporte es un problema complejo. Al crear una subdirección, que dependerá de la Dirección de Transporte, el control tendrá más fuerza", especificó el edil.
Cortalezzi calificó el drama de los remises truchos como una bomba de tiempo, por la inseguridad que entrañan para la sociedad en general.
"Por un lado, los ilegales generan una impresionante pérdida económica para el municipio. Por otra parte, significan un riesgo constante para los ciudadanos, que no saben quiénes son los conductores ni si los vehículos cuentan con inspección técnica y con seguro, que pueda actuar en caso de un accidente", detalló Cortalezzi. "El caso Lebbos evidencia que no es suficiente el control que ejerce la Dirección de Transporte, porque no dan abasto. Tienen muchos rubros para controlar", comentó el edil.
El proyecto de Servicio Unico de Transporte Público de Pasajeros (Sutrappa) extenderá 6.200 licencias. Quiere decir que en la capital habrá un remise o taxi cada 85 habitantes. "No hace falta unificar el sistema. Cuando se los ilegales entren al sistema, aumentará el servicio puerta a puerta. El intendente (Domingo Amaya) está de acuerdo con la norma, y se comprometió a hacer fuertes controles para que los remises no levanten pasajeros en las calles", detalló Cortalezzi.
Por otro lado, hoy el concejal Claudio Viña (FR) presentará sobre tablas un proyecto en la sesión del Concejo, para unificar el color de los remises.
Ante esto y, por la psicosis que generó el crimen de Paulina Lebbos, cometido luego de que subió a un remise ilegal, los ediles acordaron ayer hacer una sesión extraordinaria el jueves 23 a las 17, para tratar exclusivamente una propuesta que pretende regularizar el servicio de autos de alquiler.
El color de los remises, la identificación de los choferes y el costo mensual de las licencias serán los temas principales que debatirán los ediles. Si se aprueba la ordenanza, se legalizarán 2.700 remises. En la actualidad, sólo 80 cuentan con licencias.
"El Ejecutivo espera la sanción de una ordenanza que interprete la realidad del servicio de taxis y remises. Si la norma no interpreta la realidad, va a ser inaplicable, va a seguir siendo más de lo mismo. Es la oportunidad del Concejo y del Ejecutivo para sancionar una ordenanza que integre al sistema a estos vehículos", dijo el secretario de Gobierno, Germán Alfaro (foto). El funcionario remarcó que el intendente Domingo Amaya abrirá el diálogo con cada uno de los bloques del Concejo para elaborar una ordenanza que interprete la realidad y que se haga con el consenso de todos los ediles.
Uno de los puntos más cuestionados de las ordenanzas actuales es que ya se ha desvirtuado el trabajo de estos vehículos, que habían sido creados como un sistema diferencial, puerta a puerta. Por eso, desde el Ejecutivo y el concejal José Luis Avignone (UCR) habían propuesto la unificación de taxis y remises. Pero los proyectos fueron rechazados.
En la calle, muchos remiseros se mostraron a favor de la propuesta para pintar a todos los autos del mismo color, aunque admitieron que la mayoría no entraría al sistema porque no es rentable trabajar con el sistema puerta a puerta. "Con la inseguridad que hay, ya ni siquiera tenemos radio para trabajar con pedidos telefónicos. Sería mejor que nos dieran paradas", dijo Ricardo Juárez. "Me parece bien que estemos identificados con el mismo color, aunque la mayoría no querrá invertir en pintar el auto. Prefieren seguir en la ilegalidad para poder trabajar en la calle", señaló Marcelo Ogas. "El remise es el servicio preferido de la gente. Además, los pedidos telefónicos suelen hacerse a taxis. A nosotros nos eligen en la calle", opinó Fernando Ardiles.
María Jesús Rivero, titular de ARUT, dijo que los remiseros no están en condiciones de invertir para cambiarles el color a sus autos. "Los remises ya están identificados. Ahora, es fundamental legalizar a los truchos y asignar paradas a los remises", expresó.
Quieren crear un ente de control para remises
Si los controles son insuficientes, las ordenanzas son letra muerta. Con esta hipótesis, Armando Cortalezzi, autor del proyecto que se debatirá en sesión extraordinaria para regular el sistema de autos de alquiler, propone en la norma que se cree una subdirección especial para controlar los taxis y remises.
"Necesitamos un ente que se dedique exclusivamente a este control. La ilegalidad del transporte es un problema complejo. Al crear una subdirección, que dependerá de la Dirección de Transporte, el control tendrá más fuerza", especificó el edil.
Cortalezzi calificó el drama de los remises truchos como una bomba de tiempo, por la inseguridad que entrañan para la sociedad en general.
"Por un lado, los ilegales generan una impresionante pérdida económica para el municipio. Por otra parte, significan un riesgo constante para los ciudadanos, que no saben quiénes son los conductores ni si los vehículos cuentan con inspección técnica y con seguro, que pueda actuar en caso de un accidente", detalló Cortalezzi. "El caso Lebbos evidencia que no es suficiente el control que ejerce la Dirección de Transporte, porque no dan abasto. Tienen muchos rubros para controlar", comentó el edil.
El proyecto de Servicio Unico de Transporte Público de Pasajeros (Sutrappa) extenderá 6.200 licencias. Quiere decir que en la capital habrá un remise o taxi cada 85 habitantes. "No hace falta unificar el sistema. Cuando se los ilegales entren al sistema, aumentará el servicio puerta a puerta. El intendente (Domingo Amaya) está de acuerdo con la norma, y se comprometió a hacer fuertes controles para que los remises no levanten pasajeros en las calles", detalló Cortalezzi.
Por otro lado, hoy el concejal Claudio Viña (FR) presentará sobre tablas un proyecto en la sesión del Concejo, para unificar el color de los remises.









