13 Marzo 2006 Seguir en 
La psicosis que se instaló a raíz de la muerte de Paulina Lebbos también se tradujo en el trabajo de los taxis y remises. Los choferes aseguran que aumentaron los pedidos telefónicos y que los taxistas ahora tienen más trabajo.
"Se nota que la gente ahora tiene más cuidado y prefiere el taxi, a pesar de que es más caro. Cuando se sube pregunta la licencia y a qué agencia pertenece", explicó el taxista Carlos Sosa. Según Sosa y otro chofer, César Lobo, los viajes en taxis aumentaron considerablemente. "Creo que la gente le tiene temor al remise, porque sabe que hay muchos ilegales", sostuvo Lobo.
El remisero Omar Lizondo, por su parte, comentó que desde que desapareció Lebbos, los remises legales se favorecieron: "a pesar de que la gente ya casi no nos hace señas en la calle, el servicio encargado por teléfono aumentó mucho". Lizondo dijo que esto los favoreció, porque a diario deben competir con más de 2.000 ilegales que no lo parecen, puesto que hasta llevan identificaciones de agencias que no existen, pero que la gente no sabe diferenciar.
La inseguridad por el transporte ilegal es alarmante. Al crimen de Paulina se suman otros hechos que son casi cotidianos, como olvidarse algo dentro del auto y no recuperarlo, y también se han detectado robos de choferes a pasajeros, según informó la Dirección de Investigaciones. Ante esto, la repartición elaboró una serie de consejos para los pasajeros: elegir los móviles que pertenezcan a una agencia conocida (preferentemente hacer el pedido por teléfono); observar la patente y el logo de la empresa; pedir el número de licencia del rodado y el número de móvil; verificar que el chofer no salga de la ruta lógica que conduce al destino; ir acompañado. Ante cualquier sospecha sobre el conductor, pedirle que detenga el vehículo y avisar a la Policía al 101.
"Se nota que la gente ahora tiene más cuidado y prefiere el taxi, a pesar de que es más caro. Cuando se sube pregunta la licencia y a qué agencia pertenece", explicó el taxista Carlos Sosa. Según Sosa y otro chofer, César Lobo, los viajes en taxis aumentaron considerablemente. "Creo que la gente le tiene temor al remise, porque sabe que hay muchos ilegales", sostuvo Lobo.
El remisero Omar Lizondo, por su parte, comentó que desde que desapareció Lebbos, los remises legales se favorecieron: "a pesar de que la gente ya casi no nos hace señas en la calle, el servicio encargado por teléfono aumentó mucho". Lizondo dijo que esto los favoreció, porque a diario deben competir con más de 2.000 ilegales que no lo parecen, puesto que hasta llevan identificaciones de agencias que no existen, pero que la gente no sabe diferenciar.
La inseguridad por el transporte ilegal es alarmante. Al crimen de Paulina se suman otros hechos que son casi cotidianos, como olvidarse algo dentro del auto y no recuperarlo, y también se han detectado robos de choferes a pasajeros, según informó la Dirección de Investigaciones. Ante esto, la repartición elaboró una serie de consejos para los pasajeros: elegir los móviles que pertenezcan a una agencia conocida (preferentemente hacer el pedido por teléfono); observar la patente y el logo de la empresa; pedir el número de licencia del rodado y el número de móvil; verificar que el chofer no salga de la ruta lógica que conduce al destino; ir acompañado. Ante cualquier sospecha sobre el conductor, pedirle que detenga el vehículo y avisar a la Policía al 101.









