04 Marzo 2006 Seguir en 
Los Angeles, EEUU.- Entre las películas más nominadas, sólo "Múnich" y "Memorias de una geisha" pueden ser consideradas tradicionales producciones de estudio, una señal de la tendencia rupturista de Hollywood este año. Eso hace que la gala de los Oscar este domingo en Hollywood esté abierta a una serie de películas que desafían la comodidad del "mainstream" mucho más que en años anteriores.
La poderosa historia de los cowboys gays, la gran favorita "Brokeback Mountain", el drama racial "Crash" y el análisis político "Good Night, and Good Luck", todas son indicio de un período de debilidad de las producciones más caras y ostentosas de Hollywood como "King Kong", "La guerra de los mundos" o "Las crónicas de Narnia".
No debe extrañar por lo tanto que las malas lenguas en Hollywood ya estén bromeando con la posibilidad de trasladar la ceremonia de los Oscar el año que viene al Festival de Cine de Sundance, sobre todo teniendo en cuenta que este encuentro del cine independiente se está moviendo cada vez más en dirección al "mainstream".
Pero no es una sorpresa que la comunidad artística de Hollywood se incline por las películas que considere la mejor expresión de su arte. Con dramas de bajo presupuesto dominando esta temporada de los Oscar, los eruditos están aclamando películas diferentes, que se hacen con poco dinero y que suponen un pasaje seguro hacia la riqueza.
Claro que mientras esa afirmación puede ser cierta para el selecto grupo de nominados y ganadores, la empresa Kagan Reasearch considera que los dramas independientes en general son una apuesta económica pobre. "Muchas veces Hollywood hace estas películas debido a la pasión que alguien siente por un material", explica Wade Holden, analista de Kagan Research.
"Pero la categoría de drama de bajo presupuesto no tiene un buen historial desde una perspectiva económica". Las cifras lo confirman. De todas las películas favoritas a los Oscar de ese año, sólo "Brokeback Mountain" tiene la posibilidad de superar la barrera de los cien millones de dólares en la taquilla estadounidense, considerada el mínimo necesario para catalogar a una película de éxito.
La ganadora del año pasado, "Million Dollar Baby", pasó muy justo la marca de los cien millones, y es necesario regresar al éxito de "El señor de los anillos: El retorno del rey" para encontrar la rara coincidencia de una película que combina el favor del público y el de los expertos de la industria. Esta división entre el gusto del público masivo y Hollywood se refleja en los temas de las películas elegidas para los Oscar.
El mensaje de "Brokeback Mountain" es que las relaciones entre personas del mismo sexo se presentan en cualquier lugar con un amor tan poderoso como el de una pareja heterosexual.
"Crash" denuncia la ambig¸edad del racismo y la tolerancia, "Capote" examina el genio literario de un hombre al que la mayoría de los estadounidenses no conocen.
"Good Night, and Good Luck" profundiza en la relación entre la prensa y la política.
Y "Múnich" hace preguntas acerca del precio humano que se paga en una guerra contra el terrorismo. Todos temas que no son justamente fáciles de ver. ¿Está Hollywood en decadencia en su calidad de árbitro de los gustos culturales? Con ingresos en taquilla cayendo un 6 % el año pasado, ése parece ser el caso.
Aunque gran parte de ese descenso se debe al enorme crecimiento del alquiler de DVDs, con los espectadores prefiriendo ver las películas en sus casas que en los multicines del barrio. Claro que en la era de Internet, el culto a las celebridades de Hollywood nunca fue tan popular en todo el mundo.
Con 84 países transmitiendo el show a más de 1.000 millones de personas, la competición más importante de Hollywood sigue siendo una fuente de fascinación sin fin. (DPA)
La poderosa historia de los cowboys gays, la gran favorita "Brokeback Mountain", el drama racial "Crash" y el análisis político "Good Night, and Good Luck", todas son indicio de un período de debilidad de las producciones más caras y ostentosas de Hollywood como "King Kong", "La guerra de los mundos" o "Las crónicas de Narnia".
No debe extrañar por lo tanto que las malas lenguas en Hollywood ya estén bromeando con la posibilidad de trasladar la ceremonia de los Oscar el año que viene al Festival de Cine de Sundance, sobre todo teniendo en cuenta que este encuentro del cine independiente se está moviendo cada vez más en dirección al "mainstream".
Pero no es una sorpresa que la comunidad artística de Hollywood se incline por las películas que considere la mejor expresión de su arte. Con dramas de bajo presupuesto dominando esta temporada de los Oscar, los eruditos están aclamando películas diferentes, que se hacen con poco dinero y que suponen un pasaje seguro hacia la riqueza.
Claro que mientras esa afirmación puede ser cierta para el selecto grupo de nominados y ganadores, la empresa Kagan Reasearch considera que los dramas independientes en general son una apuesta económica pobre. "Muchas veces Hollywood hace estas películas debido a la pasión que alguien siente por un material", explica Wade Holden, analista de Kagan Research.
"Pero la categoría de drama de bajo presupuesto no tiene un buen historial desde una perspectiva económica". Las cifras lo confirman. De todas las películas favoritas a los Oscar de ese año, sólo "Brokeback Mountain" tiene la posibilidad de superar la barrera de los cien millones de dólares en la taquilla estadounidense, considerada el mínimo necesario para catalogar a una película de éxito.
La ganadora del año pasado, "Million Dollar Baby", pasó muy justo la marca de los cien millones, y es necesario regresar al éxito de "El señor de los anillos: El retorno del rey" para encontrar la rara coincidencia de una película que combina el favor del público y el de los expertos de la industria. Esta división entre el gusto del público masivo y Hollywood se refleja en los temas de las películas elegidas para los Oscar.
El mensaje de "Brokeback Mountain" es que las relaciones entre personas del mismo sexo se presentan en cualquier lugar con un amor tan poderoso como el de una pareja heterosexual.
"Crash" denuncia la ambig¸edad del racismo y la tolerancia, "Capote" examina el genio literario de un hombre al que la mayoría de los estadounidenses no conocen.
"Good Night, and Good Luck" profundiza en la relación entre la prensa y la política.
Y "Múnich" hace preguntas acerca del precio humano que se paga en una guerra contra el terrorismo. Todos temas que no son justamente fáciles de ver. ¿Está Hollywood en decadencia en su calidad de árbitro de los gustos culturales? Con ingresos en taquilla cayendo un 6 % el año pasado, ése parece ser el caso.
Aunque gran parte de ese descenso se debe al enorme crecimiento del alquiler de DVDs, con los espectadores prefiriendo ver las películas en sus casas que en los multicines del barrio. Claro que en la era de Internet, el culto a las celebridades de Hollywood nunca fue tan popular en todo el mundo.
Con 84 países transmitiendo el show a más de 1.000 millones de personas, la competición más importante de Hollywood sigue siendo una fuente de fascinación sin fin. (DPA)







