03 Marzo 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Sin sorpresas en el repertorio, pero con la misma energía del miércoles, el grupo U-2 se despidió anoche de Argentina, ofreciendo su segundo show con el estadio lleno.
A las 22.15, Bono (foto), el baterista Larry Mullen, el guitarrista, tecladista y vocalista The Edge y el bajista Adam Clayton, irrumpieron en el escenario con la canción "La ciudad de las luces ciegas" ("City of Blinding Lights", presente en su último cd "How to Dismantle an Atomic Bomb"), y se despidieron ante más de 65.000 fanáticos. "El concierto fue bárbaro", le comentó a LA GACETA Inés Quinteros Orio, una de las tucumanas que estuvieron anoche en el estadio.
La sólida performance de la agrupación demostró por qué integra el Olimpo del rock. Generó el éxtasis de los miles de espectadores: la presencia femenina fue tal, que la proporción podría medirse tranquilamente como de 6 a 4 con los hombres. Pero además, las chicas prescindieron de la ropa cómoda, que se recomienda llevar a los recitales: en las plateas General San Martín y Belgrano, algunas chicas dieron señal de haberse "tirado encima el ropero", porque lucían su mejor ropa.
"Vertigo", "Elevation", "Until the End of the World", "One", "New Year?s Day", "Sunday Bloody Sunday" y "Beautiful Day" fueron algunos de los temas más entonados por la multitud, que pagó entradas de entre $ 200 y $ 900. Los más agraciados para este show, fueron los 4.000 fans ubicados en el "Golden Circle", especie de corralito ubicado al pie del escenario, en el que se ubicaron aquellos que, desde la noche del miércoles, hicieron cola en la entrada.
El menú musical de U2 se desenvolvió sobre un dispositivo escénico despojado de toda parafernalia y dominado por los colores rojo y negro. Una delegación de Madres de Plaza de Mayo conversó con la banda, antes del show. (Télam-DYN- Especial)
A las 22.15, Bono (foto), el baterista Larry Mullen, el guitarrista, tecladista y vocalista The Edge y el bajista Adam Clayton, irrumpieron en el escenario con la canción "La ciudad de las luces ciegas" ("City of Blinding Lights", presente en su último cd "How to Dismantle an Atomic Bomb"), y se despidieron ante más de 65.000 fanáticos. "El concierto fue bárbaro", le comentó a LA GACETA Inés Quinteros Orio, una de las tucumanas que estuvieron anoche en el estadio.
La sólida performance de la agrupación demostró por qué integra el Olimpo del rock. Generó el éxtasis de los miles de espectadores: la presencia femenina fue tal, que la proporción podría medirse tranquilamente como de 6 a 4 con los hombres. Pero además, las chicas prescindieron de la ropa cómoda, que se recomienda llevar a los recitales: en las plateas General San Martín y Belgrano, algunas chicas dieron señal de haberse "tirado encima el ropero", porque lucían su mejor ropa.
"Vertigo", "Elevation", "Until the End of the World", "One", "New Year?s Day", "Sunday Bloody Sunday" y "Beautiful Day" fueron algunos de los temas más entonados por la multitud, que pagó entradas de entre $ 200 y $ 900. Los más agraciados para este show, fueron los 4.000 fans ubicados en el "Golden Circle", especie de corralito ubicado al pie del escenario, en el que se ubicaron aquellos que, desde la noche del miércoles, hicieron cola en la entrada.
El menú musical de U2 se desenvolvió sobre un dispositivo escénico despojado de toda parafernalia y dominado por los colores rojo y negro. Una delegación de Madres de Plaza de Mayo conversó con la banda, antes del show. (Télam-DYN- Especial)
NOTICIAS RELACIONADAS
Lo más popular








