03 Marzo 2006 Seguir en 
En el concierto con el que abrirá su temporada la Orquesta Sinfónica de la UNT, se interpretarán piezas de Felix Mendelssohn y Johannes Brahms: ambos, románticos y alemanes, pero el primero, considerado un compositor de melodías agradables, y el segundo, un arquitecto de la música. "En uno, la fuerza está en el ritmo y la armonía; en el otro, todo es lógico y calibrado".
Bajo la dirección de Reinaldo Zemba (que el año pasado tuvo la batuta del concierto de Bruno Gelber, en el teatro San Martín), la orquesta paseará por dos momentos diferentes: en la primera parte se ofrecerá la sinfonía nº 4, de Mendelssohn, titulada "Italiana" (compuesta en 1831), que es una de sus obras más conocidas. "Lo cual no quiere decir que no tenga grandes dificultades: es una obra muy expuesta, muy transparente, pero es complicado el trabajo con los vientos, cuerdas y arcos. Es una melodía agradable pero difícil", le contaron a LA GACETA Zemba y el director general de la formación, Roberto Buffo.
Buffo, precisamente, será el solista de la segunda parte del programa que se desarrollará a las 22 en el teatro Alberdi, con el Concierto nº 2 para piano y orquesta, de Brahms (escrita en 1881). "Con esta obra hice mi tesis, y la vengo estudiando desde hace 10 años. Es una obra larga y dificultosa, que tiene una verdadera construcción sinfónica y con la que me siento identificado", explicó Buffo, quien deberá exhibir sus destrezas en el piano, durante alrededor de 50 minutos.
Zemba comentó que no es sencillo iniciar la temporada con obras tan comprometidas: "pero los músicos de la Orquesta trabajaron con mucha concentración, silencio y respeto, lo que permitirá un buen espectáculo", adelantó.
Bajo la dirección de Reinaldo Zemba (que el año pasado tuvo la batuta del concierto de Bruno Gelber, en el teatro San Martín), la orquesta paseará por dos momentos diferentes: en la primera parte se ofrecerá la sinfonía nº 4, de Mendelssohn, titulada "Italiana" (compuesta en 1831), que es una de sus obras más conocidas. "Lo cual no quiere decir que no tenga grandes dificultades: es una obra muy expuesta, muy transparente, pero es complicado el trabajo con los vientos, cuerdas y arcos. Es una melodía agradable pero difícil", le contaron a LA GACETA Zemba y el director general de la formación, Roberto Buffo.
Buffo, precisamente, será el solista de la segunda parte del programa que se desarrollará a las 22 en el teatro Alberdi, con el Concierto nº 2 para piano y orquesta, de Brahms (escrita en 1881). "Con esta obra hice mi tesis, y la vengo estudiando desde hace 10 años. Es una obra larga y dificultosa, que tiene una verdadera construcción sinfónica y con la que me siento identificado", explicó Buffo, quien deberá exhibir sus destrezas en el piano, durante alrededor de 50 minutos.
Zemba comentó que no es sencillo iniciar la temporada con obras tan comprometidas: "pero los músicos de la Orquesta trabajaron con mucha concentración, silencio y respeto, lo que permitirá un buen espectáculo", adelantó.
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