26 Febrero 2006 Seguir en 
El Mercosur como organismo de integración regional y política está en coma 3. Hay una actitud que provoca que el conflicto entre la Argentina y Uruguay por la instalación de las papeleras sobre el río Uruguay haya quedado totalmente fuera del alcance de este organismo. Por otra parte, las posiciones de los países más chicos (Uruguay y Paraguay) comienzan a ser muy fuertes, muy absolutas, en desmedro de las actitudes todopoderosas de los dos países grandes. Creo que el Mercosur está en terapia intensiva porque no se respetó ningún tipo de acuerdo y fracasaron nuevamente las políticas, tanto desde el lado de Uruguay como del lado de la Argentina. Ambos gobiernos están en una posición muy intransigente y privilegian la política interna, el "qué dirán", porque no quieren pagar costos políticos y llegan a situaciones cada vez más difíciles. Se dejaron de lado mecanismos que el Mercosur podía disponer para dirimir la disputa de intereses. El organismo tiene potestad para actuar en estos casos, pero, sobre todas las cosas, tiene que haber voluntad política para poder resolver los conflictos. El mercado común cuenta desde su creación con algunas instituciones que servirían para dirimir estos conflictos. Hoy, recurrir a La Haya, por parte de la Argentina, y a la Organización de Estados Americanos (OEA), como quiere hacer Uruguay, profundiza una situación altamente conflictiva y hace difícil volver al Mercosur y obtener resultados concretos. Como agravante, esta controversia pone a Uruguay y a Paraguay más cerca de EEUU para un tratado de libre comercio. sucede que esta diferencia se fue profundizando muchísimo, y como, lamentablemente, la prioridad de la Argentina y de Uruguay es no respetar las instituciones del Mercosur, se pone en práctica una política expulsiva de los países menores. Este es el verdadero quid de la cuestión, porque tanto Uruguay como Paraguay quedaron en inferioridad de condiciones.
Pese a todo el tiempo que se perdió, para poder seguir creciendo en conjunto que los países del Mercosur deberán renunciar a intereses individuales y actuar con políticas menos intransigentes. Hoy no ocurre así, porque se privilegian los intereses y no los objetivos comunes.
(Exclusivo para LA GACETA)
Pese a todo el tiempo que se perdió, para poder seguir creciendo en conjunto que los países del Mercosur deberán renunciar a intereses individuales y actuar con políticas menos intransigentes. Hoy no ocurre así, porque se privilegian los intereses y no los objetivos comunes.
(Exclusivo para LA GACETA)









