En el conflicto de las papeleras se minusvalora al Mercosur

La instalación de dos plantas de celulosa en Fray Bentos desató un conflicto que desde el mes pasado provoca fricciones entre argentinos y uruguayos.

Al mercado común sudamericano poco menos que no se lo tiene en cuenta como organismo mediador.
Al mercado común sudamericano poco menos que no se lo tiene en cuenta como organismo mediador.
26 Febrero 2006
Ni el gobierno de la Argentina ni el de Uruguay le encuentran la vuelta al tema del conflicto por las papeleras española y finlandesa que se están instalando en Fray Bentos. Mientras tanto, el Mercosur como máximo organismo regional, no es tenido en cuenta o no es aprovechado debidamente por los países en litigio.
El problema se agrava día a día, y para la Argentina se resume en los argumentos ecologistas que permitió la presentación en el tribunal de La Haya, condenada de entrada a la vía muerta.
Y nadie, de un lado o de otro de la orilla, se anima a proponer la carta política, la única que puede servir para dirimir las diferencias entre dos países hermanos, en lo histórico, en lo geográfico, en lo social y cultural, y tan separados sólo por ríos.
Ayer por la tarde, ambientalistas de Gualeguaychú y Colón que mantenían los cortes en dos de los tres puentes que comunican con el Uruguay, realizaron un "grito nacional" en contra de la instalación de las dos plantas de celulosa en territorio uruguayo.
El piquete en la ruta internacional 136 (Gualeguaychú-Fray Bentos) lleva 23 días consecutivos, mientras el de la ruta 135 (Colón-Paysandú) cumple su undécima jornada ininterrumpida. Ambas medidas se realizan mientras no se avizora una solución al diferendo entre ambos países, ante las duras posiciones en apoyo y rechazo al emprendimiento de las compañías finlandesa Botnia y española Ence.
Ayer, según destacó la agencia DyN, el ex mandatario uruguayo Jorge Batlle sumó cuestionamientos a la actitud del presidente Néstor Kirchner respecto del conflicto. "Este presidente de la República Argentina retó el otro día a los opositores porque no le votaron las leyes del Consejo de la Magistratura", recordó. "Antes había retado a los dos principales diarios de la Argentina, el presidente retó al Fondo, reta a todo el mundo, el hombre tiene una vocación magisterial y, bueno, es una manera de ser que no se la aplica solamente al Uruguay... es justo decir que se la aplica a todo el mundo. Se podrá imaginar que cuando nuestros dos países necesitan de la OEA para mediar es malo, es feo, es triste", consideró.
El viernes, el titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, resaltó que ningún organismo o autoridad de la OEA interviene en asuntos de carácter bilateral, a menos que ello le sea solicitado por ambos Estados miembro.
Uruguay planteó ante el organismo su queja por los cortes en los puentes y pidió que se garantice la libre circulación de las personas.
Desde el lado argentino, con el "grito nacional" se busca sumar a miles de voces de apoyo en defensa del "medio ambiente, los ríos y la tierras, contra la construcción de industrias contaminantes".
Con todo, después de cortes y piquetes con neto corte argentino, y con amenazas de ambas orillas al mejor estilo rioplatense, la solución sigue apareciendo como algo bastante difícil de conseguir.