"Aún seguimos trabajando con las cintas de poliéster"

"Todos creen que, como estamos en siglo XXI la proyección de películas se hace en forma digital, poniendo un CD en una máquina de última generación y apretando un botón" señaló Roberto Abdelnur.

ROBERTO ABDELNUR JUNTO AL PROYECTOR VICTORIA VI B, QUE FUNCIONA EN LA SALA PRINCIPAL DEL CINE ATLAS.LA GACETA / Inés Quinteros Orio.
ROBERTO ABDELNUR JUNTO AL PROYECTOR VICTORIA VI B, QUE FUNCIONA EN LA SALA PRINCIPAL DEL CINE ATLAS.LA GACETA / Inés Quinteros Orio.
08 Enero 2006
La sala es pequeña, iluminada apenas por un tubo fluorescente y muy cerrada. Nadie diría que allí adentro se produce lo que todos llaman "el séptimo arte". Pero una vez adentro, la magia del cine lo ilumina todo. El enorme proyector hace un ruido infernal mientras las escenas de la película "El muelle" se suceden a tal velocidad que sólo es posible vislumbrar las escenas por el cambio sutil de la luz que emana de la gran lente.
"Todos creen que, como estamos en siglo XXI la proyección de películas se hace en forma digital, poniendo un CD en una máquina de última generación y apretando un botón. Pero lo cierto es que aún seguimos trabajando de la misma forma desde hace décadas: con las cintas de poliéster", confesó Roberto Abdelnur, dueño del cine Atlas.
Claro que muy pocos tienen la posibilidad de entrar, como lo hizo LA GACETA, a "la cocina" del cine, como llama Abdelnur a la cabina de proyección. "En la sala principal de nuestro cine, que es la que está abajo, usamos un proyector de orígen italiano Victoria VI B, que es un poco más antiguo que el que tenemos en la sala de arriba. Pero ambos están impecables y fuimos actualizándolos a medida que avanzaba la tecnología", confesó. La última incorporación que se hizo, según cuenta Abdelnur, es la colocación de una lámpara roja (una especie de plaqueta con una luz de ése color) que tiene como objetivo realizar una correcta lectura de la banda de sonido adicional que viene en las nuevas películas. "Es una inversión grande y necesaria porque hay que traer un técnico de Buenos Aires para que la coloque. Pero además, las películas nuevas como ?King Kong? llegan con esa banda adicional de color azul que, si no tuviéramos esa nueva lámpara, no podríamos proyectarla", confesó Abdelnur.
Abdelnur proviene de una familia de cinéfilos. Su padre compró su primer cine en Jujuy cuando él era aún pequeño y, por esa razón, creció casi de la misma manera que Toto, el niño protagonista de "Cinema Paradiso": en la sala de proyección, mirando las películas por el agujero de la pared. "Es algo mágico que sólo puede vivirse estando aquí adentro", comentó. Hoy, la familia Abdelnur tiene cines en Jujuy, Salta y Tucumán. "Mi vida está ligada por siempre al séptimo arte y la verdad que es un don inapreciable", confiesa.

LAS CINTAS
Llegan al cine en latas llamadas actos. "El promedio por filme es de 6 actos", dijo Roberto Abdelnur, del cine Atlas.
CORTE
Esos rollos son cortados y unidos por el operador, de acuerdo a las marcas y especificaciones que llegan en cada acto.

Montaje
Una vez unida en un rollo madre, la película es montada en el carretel más grande del proyector, denominado torre.
Proyección
La película comienza a pasar a través de la lente del proyector y es enrollada en un carretel más chico colocado en la parte inferior del proyector.
Rebobinado
Una vez que la película fue proyectada en su totalidad, es rebobinada nuevamente en el carretel de la torre, para ser proyectada nuevamente.
CAMBIO.-Cuando una película baja de cartel es nuevamente dividida es los actos originales para ser entregada a la distribuidora, de la misma manera en que llegó al cine.