08 Enero 2006 Seguir en 
Tarde gris. El viento camina de puntillas sobre las vías. En la plataforma, un viejo ciego abraza a un adolescente mientras le susurra al oído: "este pueblo está maldito. Vete, vete y no vuelvas nunca. Y si algún día te gana la nostalgia y regresas, no me busques. No toques a mi puerta porque no te abriré. Busca algo que te guste y hazlo, ámalo como amabas de niño la cabina del Cinema Paradiso. Desde hoy, ya no quiero oirte hablar; ahora, quiero oir hablar de ti". Toto, el chico, sube al tren y lanza el último adios a Alfredo, el viejo, su amigo y mentor; con la mano también despide a su madre y hermana. Una nueva vida llena de éxitos le espera en Roma? aunque su corazón, por siempre hecho pedazos, se ha quedado eternamente en la provincia de Giancaldo y la cabina de proyección de Cinema Paradiso.
Esta maravillosa escena del filme "Cinema Paradiso" (1989), de Giuseppe Tornatore, quedó grabada en la memoria de cientos de tucumanos. De hecho, cuando LA GACETA consultó a los espectadores de "King Kong" y de "Las crónicas de Narnia" (los dos estrenos de la semana) sobre cómo se imaginan que es una cabina de proyección y qué sucede adentro, la mayoría citó a la película italiana, que ganó un Oscar como Mejor Película Extranjera. "Es un filme que no voy a olvidar nunca me conmovió hasta las lágrima", confesó María Hortensia Domínguez, de 54 años, un ama de casa que fue al estreno de "Las crónicas de Narnia" junto con sus nietos Ramiro y Gastón.
Lucas Infante, de 32 años, también tiene buenos recuerdos del filme. "Me cautivó por la magia que encerraba la cabina de proyección. La vida del pequeño al lado del viejo operador era una delicia. La verdad que para todos los que nos gusta el cine, es una película emblemática", dijo.
Una opinión similar tuvo Andrea Diosquez, de 48 años. "Aún lloro cuando la veo. Tengo una copia en mi casa porque me parece una joya", agregó.
Esta maravillosa escena del filme "Cinema Paradiso" (1989), de Giuseppe Tornatore, quedó grabada en la memoria de cientos de tucumanos. De hecho, cuando LA GACETA consultó a los espectadores de "King Kong" y de "Las crónicas de Narnia" (los dos estrenos de la semana) sobre cómo se imaginan que es una cabina de proyección y qué sucede adentro, la mayoría citó a la película italiana, que ganó un Oscar como Mejor Película Extranjera. "Es un filme que no voy a olvidar nunca me conmovió hasta las lágrima", confesó María Hortensia Domínguez, de 54 años, un ama de casa que fue al estreno de "Las crónicas de Narnia" junto con sus nietos Ramiro y Gastón.
Lucas Infante, de 32 años, también tiene buenos recuerdos del filme. "Me cautivó por la magia que encerraba la cabina de proyección. La vida del pequeño al lado del viejo operador era una delicia. La verdad que para todos los que nos gusta el cine, es una película emblemática", dijo.
Una opinión similar tuvo Andrea Diosquez, de 48 años. "Aún lloro cuando la veo. Tengo una copia en mi casa porque me parece una joya", agregó.










