Una ordenanza provoca polémica en Concepción

Hay cuatro locales bailables, pero sólo uno está autorizado a funcionar.

CLAUSURADO. “Lola” es uno de los boliches que no puede abrir. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
CLAUSURADO. “Lola” es uno de los boliches que no puede abrir. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
30 Diciembre 2005
CONCEPCION.- La ordenanza 1.385 fue  promulgada el 19 de enero, y regula las condiciones que deben reunir los locales bailables para ser habilitados. Su puesta en vigencia -como consecuencia de la cual tres boliches fueron clausurados- genera polémica.
Hace un par de meses se aprobó la apertura del boliche “Casamonte” y, según la intendencia, es el único que se ajustó a la reglamentación. Los propietarios de los locales inhabilitados acusaron al intendente, Osvaldo Morelli, de haber emprendido una persecución comercial y de favorecer a Casamonte.
Patricio Allende, dueño de “Lola”, dijo  que no se les dio un plazo mínimo para ajustarse a la norma.
Y Morelli le respondió. “Como jefe municipal tengo la obligación de velar por la seguridad y la buena convivencia de la población. No estoy dispuesto a que en mi ciudad se produzca algo como lo de Cromagnon”, señaló.
La ordenanza anterior establecía solamente que los boliches debían estar en zonas alejadas, tal como estaban los locales que fueron inhabilitados. La nueva norma indica que no podrá haber boliches a menos de 100 metros de establecimientos educativos, locales de culto, de luto y centros asistenciales de salud con internación permanente o transitorio.
Aguilares, Alberdi, Monteros, Simoca y Famaillá son las ciudades elegidas ahora por los jóvenes del sur para divertirse. “No entendemos cómo es posible que Alberdi o Aguilares tengan hasta tres boliches, y Concepción, sólo uno y caro”, dijo Ramiro Arroyo. Las autoridades de esas ciudades aseguran que los boliches habilitados reúnen todas las condiciones establecidas por las respectivas ordenanzas.