Temen que la ola de violencia llegue al corazón de París

La ciudad será un páramo este fin de semana, bajo la alerta roja. Manifestación civil. Cientos de personas pidieron al gobierno que atienda las necesidades de los que viven en los suburbios. Actos por un nuevo aniversario del armisticio de 1918.

RECLAMO. En la zona del Muro de la Paz del Campo de Marte, cientos de personas pidieron el fin de la violencia urbana que azota al país.
RECLAMO. En la zona del Muro de la Paz del Campo de Marte, cientos de personas pidieron el fin de la violencia urbana que azota al país.
12 Noviembre 2005
PARIS.- La Policía francesa se declaró en alerta roja y prohibió reuniones públicas durante el fin de semana en París, para evitar que la ola de violencia se traslade al corazón de la capital francesa. La detención de un intenso tráfico de mensajes telefónicos y a través de internet que incitaban a organizar acciones violentas en la capital obligó a las autoridades a proteger la ciudad.
Ayer, cientos de manifestantes convocados por la asociación Respeto a los Suburbios, que reúne a unas 155 agrupaciones, se congregaron frente al Muro de la Paz del Campo de Marte -a los pies de la Torre Eiffel- para pedir el cese inmediato de la violencia. Asimismo, reclamaron mayor atención del gobierno a las necesidades de los habitantes de los barrios populares, en particular, a los jóvenes.
Al mismo tiempo, el presidente Jacques Chirac encabezó la ceremonia de recordación del armisticio del 11 de noviembre de 1918, que puso término a la I Guerra Mundial. El imponente dispositivo de seguridad desplegado alrededor del Arco de Triunfo, donde se realizaron los actos, muestra que persiste el temor a nuevos disturbios, pese a que disminuyeron en intensidad luego de 16 días de violencia persiste en casi todo el país.
Desde temprano, 3.000 policías y fuerzas antidisturbios comenzaron a patrullar en las inmediaciones del Arco de Triunfo y de los Campos Elíseos, la gran avenida comercial frecuentada por turistas. Toda esa zona se encuentra a escasa distancia de los suburbios donde el 27 de octubre comenzó la ola de violencia, que sólo en la región de París dejó un saldo de 4.600 vehículos incendiados, 1.250 detenciones, un centenar de condenas y casi U$S 300 millones en daños materiales. El despliegue de seguridad movilizó 12.000 efectivos de las diferentes fuerzas en todo el país.
La calma relativa puede deberse en parte al impacto que tuvo la detención de ocho policías que agredieron a un joven de 19 años durante un operativo de represión. "No aceptaré ningún desborde de las fuerzas del orden", aseguró el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy. (Reuter-Télam-SNI)

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