06 Noviembre 2005 Seguir en 
Brasilia.- Brasil y Estados Unidos ratificaron hoy la voluntad de consolidar sus relaciones políticas y económicas, pese a las diferencias que mostraron ambos países en torno al ALCA durante la IV Cumbre de las Américas celebrada este fin de semana en Mar del Plata.
Durante una reunión de una hora celebrada en Brasilia, los presidentes Luiz Inácio Lula Da Silva y George W. Bush (en su primera y breve visita a Brasil) intercambiaron elogios y se mostraron dispuestos a reforzar los lazos bilaterales.
"Brasil es un amigo de Estados Unidos", dijo Bush al abrir la serie de cumplidos durante un encuentro con un grupo de jóvenes.
"Nuestras relaciones están atravesando uno de los mejores momentos de su historia", respondió Lula en un contacto con la prensa luego de la reunión celebrada en la residencia presidencial de la Granja do Torto.El encuentro bilateral generó expectativas en la prensa internacional debido a que se llevó a cabo un día después de que Brasil, en sintonía con los demás miembros del Mercosur y Venezuela, contradijera los intereses de Estados Unidos en relación con el Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA).
Esta oposición impidió a Estados Unidos conseguir un alineamiento de todos los países americanos para reimpulsar el plan de convertir al continente en una zona de libre comercio desde Alaska hasta la Tierra del Fuego.
El Mercosur y Venezuela, en cambio, consideran que no se puede negociar el ALCA mientras persistan las asimetrías que generan en el comercio los subsidios y las barreras arancelarias que aplican los países desarrollados en desmedro de las naciones menos poderosas.
"Vine aquí porque quiero mandar una señal de que la relación entre Brasil y Estados Unidos es importante", dijo Bush en un aparente intento por dejar atrás las diferencias vistas en la Cumbre.
Bush elogió a Lula por su liderazgo pero insistió en que el presidente de Brasil "debe ser persuadido, como la población estadounidense debe ser persuadida, de que un acuerdo comercial en el hemisferio es bueno para el empleo y la calidad de vida".
"Podemos tener un comercio libre y justo sin perder la identidad nacional; podemos tener un comercio libre y justo sin penalizar a los pequeños comercios y empresarios locales", dijo Bush según la agencia DPA.
También Lula fue galante con Bush y, al mismo tiempo, firme. El jefe del Estado brasileño reiteró que deben acabar "las injustas barreras al comercio bilateral y al comercio multilateral".
"El éxito de la ronda de Doha de la OMC en 2006 es una prioridad para nosotros y Estados Unidos", subrayó Lula, fervoroso defensor de la derogación de los subsidios agrícolas.
Esa propuesta puede ser aceptada por Estados Unidos, aunque a condición de que las barreras también sean bajadas en Japón y en Europa, donde la discusión interna también es ríspida.
Con todo, Lula hizo hincapié en que "las relaciones económicas con los Estados Unidos han aumentado mucho", al punto de que ese país sigue siendo el mayor socio de Brasil y el principal mercado para la colocación de sus productos.
La agencia DPA reportó un pequeño incidente durante la visita de Bush, cuya comitiva tuvo que hacer un pequeño desvío para no toparse con unos manifestantes que protestaban contra su llegada a Brasil en las cercanías de la residencia presiedencial. (Télam-SNI)
Durante una reunión de una hora celebrada en Brasilia, los presidentes Luiz Inácio Lula Da Silva y George W. Bush (en su primera y breve visita a Brasil) intercambiaron elogios y se mostraron dispuestos a reforzar los lazos bilaterales.
"Brasil es un amigo de Estados Unidos", dijo Bush al abrir la serie de cumplidos durante un encuentro con un grupo de jóvenes.
"Nuestras relaciones están atravesando uno de los mejores momentos de su historia", respondió Lula en un contacto con la prensa luego de la reunión celebrada en la residencia presidencial de la Granja do Torto.El encuentro bilateral generó expectativas en la prensa internacional debido a que se llevó a cabo un día después de que Brasil, en sintonía con los demás miembros del Mercosur y Venezuela, contradijera los intereses de Estados Unidos en relación con el Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA).
Esta oposición impidió a Estados Unidos conseguir un alineamiento de todos los países americanos para reimpulsar el plan de convertir al continente en una zona de libre comercio desde Alaska hasta la Tierra del Fuego.
El Mercosur y Venezuela, en cambio, consideran que no se puede negociar el ALCA mientras persistan las asimetrías que generan en el comercio los subsidios y las barreras arancelarias que aplican los países desarrollados en desmedro de las naciones menos poderosas.
"Vine aquí porque quiero mandar una señal de que la relación entre Brasil y Estados Unidos es importante", dijo Bush en un aparente intento por dejar atrás las diferencias vistas en la Cumbre.
Bush elogió a Lula por su liderazgo pero insistió en que el presidente de Brasil "debe ser persuadido, como la población estadounidense debe ser persuadida, de que un acuerdo comercial en el hemisferio es bueno para el empleo y la calidad de vida".
"Podemos tener un comercio libre y justo sin perder la identidad nacional; podemos tener un comercio libre y justo sin penalizar a los pequeños comercios y empresarios locales", dijo Bush según la agencia DPA.
También Lula fue galante con Bush y, al mismo tiempo, firme. El jefe del Estado brasileño reiteró que deben acabar "las injustas barreras al comercio bilateral y al comercio multilateral".
"El éxito de la ronda de Doha de la OMC en 2006 es una prioridad para nosotros y Estados Unidos", subrayó Lula, fervoroso defensor de la derogación de los subsidios agrícolas.
Esa propuesta puede ser aceptada por Estados Unidos, aunque a condición de que las barreras también sean bajadas en Japón y en Europa, donde la discusión interna también es ríspida.
Con todo, Lula hizo hincapié en que "las relaciones económicas con los Estados Unidos han aumentado mucho", al punto de que ese país sigue siendo el mayor socio de Brasil y el principal mercado para la colocación de sus productos.
La agencia DPA reportó un pequeño incidente durante la visita de Bush, cuya comitiva tuvo que hacer un pequeño desvío para no toparse con unos manifestantes que protestaban contra su llegada a Brasil en las cercanías de la residencia presiedencial. (Télam-SNI)
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