Miles de franceses reclaman que cese la ola de violencia

En una sola noche ardieron 900 vehículos en París y en otras ciudades. Se extiende la rebelión.

DESDE LAS SOMBRAS. Algunos bomberos fueron atacados a tiros.
DESDE LAS SOMBRAS. Algunos bomberos fueron atacados a tiros.
06 Noviembre 2005
PARIS.- Unas 4.000 personas marcharon ayer en silencio por los suburbios de París, para pedir el fin de la ola de violencia urbana que estalló tras la muerte accidental de dos jóvenes de origen árabe. La marcha se realizó en Aulnay-sous-Bois, uno de los barrios más castigados por los choques nocturnos entre jóvenes incendiarios y policías. Más de 1.500 vehículos ardieron en nueve jornadas consecutivas de rebelión urbana. Los revoltosos incendiaron también edificios estatales -escuelas, sedes de correos y comercios-, en el marco de una virtual guerra contra el gobierno y contra la sociedad.
Con pancartas que decían "No a la violencia, sí al diálogo", unas 4.000 personas recorrieron las calles de Aulnay-sous-Bois, esquivando automóviles y ómnibus incendiados y cascotes dispersos por todas partes. Las explosiones de los automóviles, las sirenas y los gritos mantienen en vela todas las noches a miles de humildes obreros de origen extranjero. Los ómnibus del servicio de transporte público no llegan, por ahora, a estos barrios, por lo que ir al trabajo se ha convertido en una verdadera odisea.
Los bomberos, que fueron atacados en varias oportunidades -inclusive con disparos de armas de fuego-, marcharon con tres de sus autobombas semidestruidas junto con los manifestantes de todas las edades y orígenes.

El trasfondo
El ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, que encarna la política de "tolerancia cero", prometió limpiar los barrios de delincuentes y patoteros. Sin embargo, los disturbios son vistos por analistas como una reacción de los jóvenes del norte de Africa y africanos de origen negro contra el racismo, el desempleo y la exclusión. En un intento por rectificar un error de este y de muchos otros gobiernos de Francia, el presidente, Jacques Chirac, instruyó al primer ministro, Dominique de Villepin, para que en un mes ponga en marcha planes sociales para las empobrecidas comunidades de inmigrantes del país. (Télam-SNI)

Tamaño texto
Comentarios