La paz soñada por Rabin sigue siendo una ilusión

Recordarán al ex premier. El gobernante israelí fue asesinado hace diez años en una plaza de Tel Aviv. Temen que se produzcan nuevos atentados.

MEMORIAL EN TEL AVIV. Un israelí rinde homenaje al líder laborista.
MEMORIAL EN TEL AVIV. Un israelí rinde homenaje al líder laborista.
04 Noviembre 2005
TEL AVIV.- Hace diez años, el asesinato del primer ministro israelí, Itzhak Rabin, sacudió a la sociedad israelí y a la opinión pública mundial. Hoy, son concretas las advertencias de que simpatizantes de la extrema derecha israelí pueden perpetrar más actos de violencia. La primera retirada israelí de los asentamientos en territorio palestino y la retirada de la Franja de Gaza en septiembre ha convertido al primer ministro del país, Ariel Sharon, en una nueva figura odiada entre la extrema derecha de Israel. Irónicamente, en 1995, Sharon participó antes del asesinato de Rabin en una manifestación en la que los manifestantes portaron pancartas con una imagen de Rabin vestido con uniforme de la SS. Hoy, el que entonces fue el adversario político de Rabin, es retratado por parte de los fanáticos de la derecha con un pañuelo palestino.
La hija de Rabin, Dalia, censura que Israel no aprendiese la lección del asesinato de su padre. Y ha llegado a mostrar preocupación por la seguridad de Sharon. Yigal Amir, condenado a cadena perpetua por haber matado a Rabin con tres tiros tras una manifestación pacífica en Tel Aviv, jamás ha expresado arrepentimiento por lo que hizo.
En el décimo aniversario de la muerte de Rabin, Israel prevé un gran programa en recuerdo del primer ministro. La manifestación central en la Plaza Rabin tendrá lugar el 12 de noviembre y a ella asistirá el ex presidente estadounidense Bill Clinton. Dos días después, jefes de Estado de todo el mundo acudirán a la tumba de Rabin, para recordar al ex primer ministro. Posteriormente está prevista la inauguración del nuevo Centro Rabin para la Tolerancia y la Democracia en Tel Aviv.
El sueño del premier asesinado de una solución pacífica duradera para Cercano Oriente, que en 1995 parecía cercano, está sin embargo lejos una década después, pese a la retirada israelí de la Franja de Gaza. El socio palestino de Rabin en aquel momento, Yasser Arafat, murió en noviembre de 2004 en París. Desde el comienzo de la nueva Intifada, el presidente palestino, que junto a Rabin y al hoy viceprimer ministro Shimon Peres recibió el Premio Nobel de la Paz, se había vuelto a convertir en los ojos de Israel en un "terrorista". (DPA)

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