03 Noviembre 2005 Seguir en 
Trascendieron las negociaciones que venían realizando los banqueros. Cerviño, en tanto, inició trámites para adquirir la Banca Nazionale del Lavoro.
El frío de la noche del 9 de julio de 1996 pasó inadvertido para Guillermo Cerviño. Aquel día, en la casa que el entonces gobernador, el general Antonio Bussi, alquilaba en La Rinconada, puso su firma en el documento de transferencia del Banco de la Provincia al Comafi.
El 2 de noviembre de 2005 no fue una fecha patria, pero sí se convertirá en un día histórico para la entidad financiera. El martes por la noche no hacía frío como hace nueve años, pero Cerviño empezó a cerrar su ciclo al frente del Banco del Tucumán. El titular del Comafi se reunió con el máximo referente del Macro Bansud, Jorge Brito, y firmaron una carta intención para que el Banco del Tucumán cambie de manos.
Hasta ahora, entre ambos empresarios hubo un respeto mutuo para no intervenir en las zonas donde uno u otro mostraba interés. Así, Macro Bansud se quedó con los bancos provinciales de Salta, de Jujuy y de Misiones. El Comafi terminó desembarcando en Tucumán. Sin embargo, días atrás parecía que Cerviño y Brito se iban a enfrentar. El ganador se quedaría con el Banco Empresario (ver nota aparte). Pero lo que parecía una disputa entre grandes popes, terminó en un acuerdo. Ahora Brito no sólo manejará lo que era el Banco Quilmes (Scotia Bank), sino también será agente financiero de la provincia al adquirir el Banco del Tucumán. Ahora, controlaría una entidad que tiene unos 530 empleados aproximadamente, con activos de $ 834 millones y un pasivo de $ 784 millones. El Banco del Tucumán posee un patrimonio neto de $ 49 millones y una cartera de 150.000 clientes.
Fuentes financieras cercanas al Banco Central admitieron las negociaciones y esperan la resolución en las próximas horas. También transmitieron tranquilidad a los empleados, ya que la planta no se modificaría, aunque ayer trabajaron por la mañana y por la tarde sin que la noticia haya llegado hasta sus escritorios. La novedad sorprendió inclusive a algunos gerentes que viajaron a las apuradas a Buenos Aires.
En la Casa de Gobierno, en cambio, hubo comentarios y hasta se sugirió que las relaciones con la conducción del Banco del Tucumán no pasaban por la mejor etapa. Brito, en tanto, mantendría un buen trato no sólo con el gobernador José Alperovich, a quien visitó luego de su triunfo electoral, sino también con el presidente Néstor Kirchner.
Según trascendidos a los que tuvo acceso LA GACETA y que fueron confirmados por fuentes del Central, Cerviño mantendría sus vínculos con Tucumán. Es que están avanzadas las negociaciones para adquirir la Banca Nazionale del Lavoro (BNL), que posee sucursales en Tucumán y en otras provincias, en una puja que mantiene con el HSBC.
El frío de la noche del 9 de julio de 1996 pasó inadvertido para Guillermo Cerviño. Aquel día, en la casa que el entonces gobernador, el general Antonio Bussi, alquilaba en La Rinconada, puso su firma en el documento de transferencia del Banco de la Provincia al Comafi.
El 2 de noviembre de 2005 no fue una fecha patria, pero sí se convertirá en un día histórico para la entidad financiera. El martes por la noche no hacía frío como hace nueve años, pero Cerviño empezó a cerrar su ciclo al frente del Banco del Tucumán. El titular del Comafi se reunió con el máximo referente del Macro Bansud, Jorge Brito, y firmaron una carta intención para que el Banco del Tucumán cambie de manos.
Hasta ahora, entre ambos empresarios hubo un respeto mutuo para no intervenir en las zonas donde uno u otro mostraba interés. Así, Macro Bansud se quedó con los bancos provinciales de Salta, de Jujuy y de Misiones. El Comafi terminó desembarcando en Tucumán. Sin embargo, días atrás parecía que Cerviño y Brito se iban a enfrentar. El ganador se quedaría con el Banco Empresario (ver nota aparte). Pero lo que parecía una disputa entre grandes popes, terminó en un acuerdo. Ahora Brito no sólo manejará lo que era el Banco Quilmes (Scotia Bank), sino también será agente financiero de la provincia al adquirir el Banco del Tucumán. Ahora, controlaría una entidad que tiene unos 530 empleados aproximadamente, con activos de $ 834 millones y un pasivo de $ 784 millones. El Banco del Tucumán posee un patrimonio neto de $ 49 millones y una cartera de 150.000 clientes.
Fuentes financieras cercanas al Banco Central admitieron las negociaciones y esperan la resolución en las próximas horas. También transmitieron tranquilidad a los empleados, ya que la planta no se modificaría, aunque ayer trabajaron por la mañana y por la tarde sin que la noticia haya llegado hasta sus escritorios. La novedad sorprendió inclusive a algunos gerentes que viajaron a las apuradas a Buenos Aires.
En la Casa de Gobierno, en cambio, hubo comentarios y hasta se sugirió que las relaciones con la conducción del Banco del Tucumán no pasaban por la mejor etapa. Brito, en tanto, mantendría un buen trato no sólo con el gobernador José Alperovich, a quien visitó luego de su triunfo electoral, sino también con el presidente Néstor Kirchner.
Según trascendidos a los que tuvo acceso LA GACETA y que fueron confirmados por fuentes del Central, Cerviño mantendría sus vínculos con Tucumán. Es que están avanzadas las negociaciones para adquirir la Banca Nazionale del Lavoro (BNL), que posee sucursales en Tucumán y en otras provincias, en una puja que mantiene con el HSBC.








