03 Noviembre 2005 Seguir en 
Para algunos es una buena señal, mientras que, para otros, es irrelevante. La decisión del Poder Ejecutivo de aplicar la alícuota cero en el impuesto a la Salud Pública, hasta 2008, para aquellos empresarios que generen nuevos puestos laborales, ha despertado comentarios en diversos sectores.
El tributarista Víctor Bono considera que, si bien es cierto que la medida adoptada es un pequeño paliativo a la carga fiscal de los contribuyentes reviste una importancia fundamental porque significa un quiebre en la política fiscal. "El efecto económico no es determinante, pero alienta a sostener el empleo genuino registrado. Es interesante que el decreto termine con la discusión acerca de la gravabilidad de este impuesto sobre los ?Aportes No Remunerativos?, creados por el propio Estado a costo cero", dice el experto.
El presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Humberto Sánchez, sostiene que este gravamen era un obstáculo para que las empresas puedan tomar empleados, y opinó que la medida oficial "servirá para combatir el trabajo en negro".
Según el industrial textil Alejandro Martí, el beneficio es irrelevante si se aplica sobre empleados nuevos que se designen y no sobre los que ya trabajan en las empresas. Opina que una medida de fondo sería directamente eliminar el gravamen.
Según el economista Hugo Ferrullo, "la resolución del Poder Ejecutivo constituye una señal importante porque es el momento adecuado para empezar a bajar los costos impositivos, debido al superávit en el presupuesto".
El tributarista Víctor Bono considera que, si bien es cierto que la medida adoptada es un pequeño paliativo a la carga fiscal de los contribuyentes reviste una importancia fundamental porque significa un quiebre en la política fiscal. "El efecto económico no es determinante, pero alienta a sostener el empleo genuino registrado. Es interesante que el decreto termine con la discusión acerca de la gravabilidad de este impuesto sobre los ?Aportes No Remunerativos?, creados por el propio Estado a costo cero", dice el experto.
El presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Humberto Sánchez, sostiene que este gravamen era un obstáculo para que las empresas puedan tomar empleados, y opinó que la medida oficial "servirá para combatir el trabajo en negro".
Según el industrial textil Alejandro Martí, el beneficio es irrelevante si se aplica sobre empleados nuevos que se designen y no sobre los que ya trabajan en las empresas. Opina que una medida de fondo sería directamente eliminar el gravamen.
Según el economista Hugo Ferrullo, "la resolución del Poder Ejecutivo constituye una señal importante porque es el momento adecuado para empezar a bajar los costos impositivos, debido al superávit en el presupuesto".







