03 Noviembre 2005 Seguir en 
Madrid.- La polémica reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña entró en debate en el Congreso español, mientras el opositor Partido Popular (PP) interponía ante el Tribunal Constitucional un recurso de amparo, en un intento de que la iniciativa no sea tratada como simple reforma estatutaria.El texto del proyecto define esta región del noreste del país como nación. Según sus detractores, ello supone una violación de la Constitución y una amenaza para la unidad de España.
El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ante el Congreso la reforma que defiende el líder catalán, Pascual Maragall, pero advirtió que tendrá que ajustarse a la Carta Magna. En este sentido, sin embargo, sostuvo que es perfectamente compatible la identidad nacional de Cataluña, proclamada por la reforma, con el artículo 2 de la Constitución, que considera España como nación de todos. Asimismo, calificó de impecable la fórmula de autogobierno recogida en la iniciativa.
Rodríguez Zapatero advirtió que la primera regla del patriotismo es evitar la discordia entre españoles, y manifestó que España no se debilita cuando reconoce el autogobierno o la identidad de los pueblos que la integran.
Por el contrario, el líder del PP, Mariano Rajoy, rechazó de plano el texto y exigió que sea devuelto sin debate alguno al Parlamento catalán para que sea corregido de acuerdo con la ley.
Con una sólida tradición industrial y una privilegiada situación geográfica -580 kilómetros de costas bañadas por el mar Mediterráneo-, Cataluña es una de las regiones más prósperas de España. Esta comunidad autónoma concentra el 25% de la producción industrial del país, y genera más del 18% del PBI. Además, es una de las regiones más dinámicas de la Unión Europea (UE), lo que se traduce en desarrollo económico para sus habitantes. Cataluña limita al norte con Francia y con Andorra, al oeste y al sur con Aragón y Valencia, y al este con el mar Mediterráneo. (Télam-SNI-DPA)
El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió ante el Congreso la reforma que defiende el líder catalán, Pascual Maragall, pero advirtió que tendrá que ajustarse a la Carta Magna. En este sentido, sin embargo, sostuvo que es perfectamente compatible la identidad nacional de Cataluña, proclamada por la reforma, con el artículo 2 de la Constitución, que considera España como nación de todos. Asimismo, calificó de impecable la fórmula de autogobierno recogida en la iniciativa.
Rodríguez Zapatero advirtió que la primera regla del patriotismo es evitar la discordia entre españoles, y manifestó que España no se debilita cuando reconoce el autogobierno o la identidad de los pueblos que la integran.
Por el contrario, el líder del PP, Mariano Rajoy, rechazó de plano el texto y exigió que sea devuelto sin debate alguno al Parlamento catalán para que sea corregido de acuerdo con la ley.
Con una sólida tradición industrial y una privilegiada situación geográfica -580 kilómetros de costas bañadas por el mar Mediterráneo-, Cataluña es una de las regiones más prósperas de España. Esta comunidad autónoma concentra el 25% de la producción industrial del país, y genera más del 18% del PBI. Además, es una de las regiones más dinámicas de la Unión Europea (UE), lo que se traduce en desarrollo económico para sus habitantes. Cataluña limita al norte con Francia y con Andorra, al oeste y al sur con Aragón y Valencia, y al este con el mar Mediterráneo. (Télam-SNI-DPA)







