La ONU pone a prueba una dura resolución contra el gobierno sirio

Se reanuda la investigación del asesinato de un ex premier libanés.

02 Noviembre 2005
Damasco.- Fortalecido por el Consejo de Seguridad de la ONU, el equipo dirigido por el fiscal alemán Detlef Mehlis regresó anoche a Beirut, capital de Líbano, para continuar sus investigaciones sobre el asesinato del político libanés Rafik Hariri, ocurrido el febrero a raíz de un atentado con coche bomba.
Por su parte, el gobierno de Siria reaccionó con desprecio y con llamados a la resistencia a la resolución aprobada el lunes por el Consejo de Seguridad de la ONU, que amenaza con aplicar sanciones al país árabe si no coopera con la investigación para esclarecer el asesinato. Hasta ahora, Damasco rechazó el informe de la comisión investigadora, que inculpa a altos funcionarios del gobierno, entre ellos un hermano y un pariente político del presidente, Bashar el Assad.
La resolución, patrocinada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña y aprobada por los 15 miembros del Consejo de Seguridad, habla de más medidas en caso de incumplimiento. Una alusión directa a sanciones económicas y diplomáticas se suprimió del texto a último momento, para evitar el veto de China y de Rusia. De acuerdo con lo determinado por el máximo organismo internacional de seguridad, Siria deberá cooperar plenamente con Mehlis, es decir, deberá permitir que el alemán pueda decidir sin problemas sobre el lugar y las condiciones de los interrogatorios.
Los medios estatales sirios calificaron la resolución 1636 como el resultado de una conspiración entre Israel y Estados Unidos. No obstante, el periódico gubernamental "Tishrin" afirmó que Siria cooperará plenamente con la investigación encabezada por Mehlis. Al Assad ha prometido que, en caso de que se presenten pruebas fehacientes, cualquier sirio implicado en el asesinato será llevado ante el tribunal. (DPA)

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