02 Noviembre 2005 Seguir en 
BRASILIA.- Más de 160 millones de vacunos empezaron a recibir en Brasil la segunda dosis de la vacuna contra la fiebre aftosa, en un esfuerzo del gobierno por restablecer la confianza en el ganado del país. Al menos 48 mercados cerraron las puertas al principal exportador de carne del mundo, y los efectos de este embargo se han hecho sentir en la balanza comercial.
En tanto, el gobierno espera para esta semana los resultados de los análisis del ganado del Estado de Paraná -vecino a Mato Grosso do Sul-, donde hay sospechas de que existan otros cuatro focos de fiebre aftosa.
El superávit de la balanza comercial brasileña alcanzó en los primeros diez meses del año los U$S 36.300 millones, más que lo registrado en todo 2004, pero las cifras de octubre muestran que el embargo a las exportaciones de carne están haciendo efecto. Este mes, la balanza -relación entre importaciones y exportaciones- obtuvo un saldo positivo de U$S 3.700 millones, 14% menos que en septiembre. La reducción más significativa se registró en las ventas de carne a los países de la Unión Europea, que fueron en octubre un 41% menos que hace 12 meses, mientras que respecto de septiembre, la caída en las exportaciones de carne a ese destino fue del 23%.
Si el embargo se prolonga y se amplía, y si llega a afectar otros sectores, como las exportaciones de carne de cerdo y de pollo, Brasil podrá acumular perjuicios por U$S 1.500 millones a lo largo de los próximos seis meses. Según una fuente del gobierno, tan sólo en el sector de carne vacuna la caída en las exportaciones sumaría unos U$S 1.000 millones, en el peor escenario.
La segunda etapa de la campaña de vacunación contra fiebre aftosa se inició en 15 de los 26 Estado y en el Distrito Federal de Brasilia. Otros tres Estados -Goiás, Rondonia y Sao Paulo- iniciaron la inoculación de su ganado en la segunda quincena de octubre. Hasta el 30, la vacunación alcanzará al 80% del ganado vacuno y a la casi totalidad de búfalos de Brasil. (DPA-Reuter)
En tanto, el gobierno espera para esta semana los resultados de los análisis del ganado del Estado de Paraná -vecino a Mato Grosso do Sul-, donde hay sospechas de que existan otros cuatro focos de fiebre aftosa.
El superávit de la balanza comercial brasileña alcanzó en los primeros diez meses del año los U$S 36.300 millones, más que lo registrado en todo 2004, pero las cifras de octubre muestran que el embargo a las exportaciones de carne están haciendo efecto. Este mes, la balanza -relación entre importaciones y exportaciones- obtuvo un saldo positivo de U$S 3.700 millones, 14% menos que en septiembre. La reducción más significativa se registró en las ventas de carne a los países de la Unión Europea, que fueron en octubre un 41% menos que hace 12 meses, mientras que respecto de septiembre, la caída en las exportaciones de carne a ese destino fue del 23%.
Si el embargo se prolonga y se amplía, y si llega a afectar otros sectores, como las exportaciones de carne de cerdo y de pollo, Brasil podrá acumular perjuicios por U$S 1.500 millones a lo largo de los próximos seis meses. Según una fuente del gobierno, tan sólo en el sector de carne vacuna la caída en las exportaciones sumaría unos U$S 1.000 millones, en el peor escenario.
La segunda etapa de la campaña de vacunación contra fiebre aftosa se inició en 15 de los 26 Estado y en el Distrito Federal de Brasilia. Otros tres Estados -Goiás, Rondonia y Sao Paulo- iniciaron la inoculación de su ganado en la segunda quincena de octubre. Hasta el 30, la vacunación alcanzará al 80% del ganado vacuno y a la casi totalidad de búfalos de Brasil. (DPA-Reuter)







