31 Octubre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El control de la inflación, la búsqueda de nuevas inversiones, el mantenimiento del superávit fiscal y la posibilidad de un acuerdo con el FMI constituyen los principales objetivos económicos del Gobierno, según lo admitió el presidente Néstor Kirchner.
Otro punto que inquieta al Presidente es la toma de medidas para generar más empleo y poder llegar a fines de 2006 con un dígito de desempleo. En el Gobierno admiten que la falta de inversiones en el sector industrial está generando un cuello de botella en la capacidad instalada que, si no se revierte, presionará sobre los precios.
"Un acuerdo con el FMI nos desahogaría notablemente durante el año próximo", dijo, en otro orden, el presidente Kirchner. La Argentina debe renegociar importantes vencimientos con ese organismo, cuya deuda global supera los U$S 11.000 millones.Acerca del diálogo iniciado entre empresarios y la CGT, Kirchner se manifestó de acuerdo en acompañarlo, aunque reconoció que de ninguna manera participará de esas negociaciones. "Es mejor que hablen a que no hablen. Pero eso sí: no quiero congelamiento de nada por un tiempo, porque ya sabemos que después todo estalla", dijo el jefe de Estado en un matutino porteño.
Kirchner sostuvo su postura de no impulsar un plan económico. Insistió en que lo que viene "serán pequeñas decisiones de todos los días", y agregó que no habrá cambios bruscos de ningún orden. Remarcó que ni siquiera le gusta cambiar de ministros. "No es bueno cambiarlos por si acaso", explicó.
Según el Presidente, "el camino que debe llevar la Argentina es el mismo que transitó España, que 20 años atrás "enía más inflación y más desocupación que nosotros, y hoy es una potencia económica". Con respecto a las renegociaciones con las empresas privatizadas con las cuales el Gobierno ha tenido una conflictiva relación, el Presidente consideró que las soluciones "están cerca", aunque no brindó mayores precisiones. (NA)
Otro punto que inquieta al Presidente es la toma de medidas para generar más empleo y poder llegar a fines de 2006 con un dígito de desempleo. En el Gobierno admiten que la falta de inversiones en el sector industrial está generando un cuello de botella en la capacidad instalada que, si no se revierte, presionará sobre los precios.
"Un acuerdo con el FMI nos desahogaría notablemente durante el año próximo", dijo, en otro orden, el presidente Kirchner. La Argentina debe renegociar importantes vencimientos con ese organismo, cuya deuda global supera los U$S 11.000 millones.Acerca del diálogo iniciado entre empresarios y la CGT, Kirchner se manifestó de acuerdo en acompañarlo, aunque reconoció que de ninguna manera participará de esas negociaciones. "Es mejor que hablen a que no hablen. Pero eso sí: no quiero congelamiento de nada por un tiempo, porque ya sabemos que después todo estalla", dijo el jefe de Estado en un matutino porteño.
Kirchner sostuvo su postura de no impulsar un plan económico. Insistió en que lo que viene "serán pequeñas decisiones de todos los días", y agregó que no habrá cambios bruscos de ningún orden. Remarcó que ni siquiera le gusta cambiar de ministros. "No es bueno cambiarlos por si acaso", explicó.
Según el Presidente, "el camino que debe llevar la Argentina es el mismo que transitó España, que 20 años atrás "enía más inflación y más desocupación que nosotros, y hoy es una potencia económica". Con respecto a las renegociaciones con las empresas privatizadas con las cuales el Gobierno ha tenido una conflictiva relación, el Presidente consideró que las soluciones "están cerca", aunque no brindó mayores precisiones. (NA)







