27 Septiembre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno le pedirá al Congreso que en los próximos días sancione las prórrogas de una serie de impuestos, entre los que se encuentran el que grava Ganancias, Bienes personales y Créditos y débitos bancarios, considerados clave dentro de la recaudación tributaria.
El Palacio de Hacienda tendrá a su cargo -probablemente a través de un proyecto- el reclamo a legisladores, algo que el propio ministro de Economía, Roberto Lavagna, ya deslizó la semana pasada cuando presentó el proyecto de presupuesto para el año que viene.
La renovación, entre otros, del impuesto a las Ganancias, a los Bienes personales y al que grava los Débitos y créditos bancarios (conocido como impuesto al Cheque), se produce año a año casi en forma automática. Pero este año, por lo menos hasta el momento, eso no sucedió, lo que podría traer importantes consecuencias tanto en la recaudación como en el resultado fiscal en caso de que no ocurra.
De hecho, la demora en la sanción del impuesto a las Ganancias ya está provocando ciertas complicaciones, puesto que algunas empresas estarían demorando el pago de los anticipos sobre el gravamen hasta que no se sancione la prórroga de ese tributo para el año que viene, comentó una fuente del Palacio de Hacienda.
Se indicó que el razonamiento de las compañías es que legalmente no se puede pagar un anticipo sobre algo que no existe, ya que mientras no se sancione la prórroga -algo que se descuenta que ocurrirá-, los impuestos que se renuevan anualmente caducarán el 31 de diciembre.
El mantenimiento del superávit fiscal es considerado por el Gobierno -y lo recalca el Palacio de Hacienda- como la herramienta principal para llevar adelante el programa económico, por lo que tanto en el Ministerio de Economía como en el Congreso se descuenta que estos tributos serán renovados.
Celeridad
En su presentación del proyecto del Presupuesto 2006, Lavagna planteó la necesidad de que el Legislativo actúe con celeridad en la renovación de la vigencia de esos tributos, aunque, pese a lo que indicaban algunas especulaciones, la pauta de gastos e ingresos para el año que viene no prevé modificaciones en las alícuotas de los impuestos que se solicitan prorrogar.
Específicamente, se había barajado -aunque la cartera económica lo descartó- la posibilidad de elevar el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, que actualmente es de 1.835 pesos para los solteros y 2.235 pesos para los casados con dos hijos, con el objeto de que menos personas lo tributen, teniendo en cuenta el aumento de la recaudación y el impacto sobre los salarios.
El otro gravamen que se pedía que se modifique es el del impuesto a los Bienes personales, ya que, al igual que en la época de la convertibilidad, sigue siendo del 0,5% sobre el excedente de los patrimonios que superen los $ 102.300. (DyN)
El Palacio de Hacienda tendrá a su cargo -probablemente a través de un proyecto- el reclamo a legisladores, algo que el propio ministro de Economía, Roberto Lavagna, ya deslizó la semana pasada cuando presentó el proyecto de presupuesto para el año que viene.
La renovación, entre otros, del impuesto a las Ganancias, a los Bienes personales y al que grava los Débitos y créditos bancarios (conocido como impuesto al Cheque), se produce año a año casi en forma automática. Pero este año, por lo menos hasta el momento, eso no sucedió, lo que podría traer importantes consecuencias tanto en la recaudación como en el resultado fiscal en caso de que no ocurra.
De hecho, la demora en la sanción del impuesto a las Ganancias ya está provocando ciertas complicaciones, puesto que algunas empresas estarían demorando el pago de los anticipos sobre el gravamen hasta que no se sancione la prórroga de ese tributo para el año que viene, comentó una fuente del Palacio de Hacienda.
Se indicó que el razonamiento de las compañías es que legalmente no se puede pagar un anticipo sobre algo que no existe, ya que mientras no se sancione la prórroga -algo que se descuenta que ocurrirá-, los impuestos que se renuevan anualmente caducarán el 31 de diciembre.
El mantenimiento del superávit fiscal es considerado por el Gobierno -y lo recalca el Palacio de Hacienda- como la herramienta principal para llevar adelante el programa económico, por lo que tanto en el Ministerio de Economía como en el Congreso se descuenta que estos tributos serán renovados.
Celeridad
En su presentación del proyecto del Presupuesto 2006, Lavagna planteó la necesidad de que el Legislativo actúe con celeridad en la renovación de la vigencia de esos tributos, aunque, pese a lo que indicaban algunas especulaciones, la pauta de gastos e ingresos para el año que viene no prevé modificaciones en las alícuotas de los impuestos que se solicitan prorrogar.
Específicamente, se había barajado -aunque la cartera económica lo descartó- la posibilidad de elevar el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, que actualmente es de 1.835 pesos para los solteros y 2.235 pesos para los casados con dos hijos, con el objeto de que menos personas lo tributen, teniendo en cuenta el aumento de la recaudación y el impacto sobre los salarios.
El otro gravamen que se pedía que se modifique es el del impuesto a los Bienes personales, ya que, al igual que en la época de la convertibilidad, sigue siendo del 0,5% sobre el excedente de los patrimonios que superen los $ 102.300. (DyN)
NOTICIAS RELACIONADAS







