Una tormenta tropical con vientos muy intensos

En el vórtice, los efectos del fenómeno se perciben mínimamente.

25 Septiembre 2005
La definición técnica de huracán es: "tormenta tropical con fuertes vientos que circulan alrededor de un área de baja presión". La velocidad de los vientos debe alcanzar los 117 kilómetros por hora para que la tormenta reciba oficialmente la calificación de huracán.
El ojo o vórtice es un área relativamente tranquila en el centro del huracán, en donde los devastadores efectos del fenómeno se sienten mínimamente.
La tormenta, que se genera sobre el mar, puede alcanzar la tierra firme; en ese caso, es muy probable que provoque tornados en sus orillas. Los estudiosos consideran que lo más peligroso de un huracán es la marejada ciclónica. Esta es una gigantesca columna de agua del mar, impulsada por el viento, que inunda la costa cuando el huracán entra a tierra. Si la tormenta llega a tierra firme durante la marea baja, el nivel del agua puede subir unos 6 metros cerca de la costa, aunque en algunos casos excepcionales llegó a duplicar esa marca.
Las fuertes lluvias que acompañan al huracán causan inundaciones a medida que la tormenta ingresa y se interna en tierra firme.
En la zona tropical del Océano Atlántico, el Mar Caribe y el Golfo de México, la "temporada de huracanes" comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre, pero la mayor parte de los huracanes ocurren entre agosto y octubre.