25 Septiembre 2005 Seguir en 
Yo creo que Estados Unidos tiene una economía tan enorme, tan grande, que inclusive las dimensiones estratosféricas de la catástrofe son relativamente manejables desde un punto de vista económico. Acordémosnos que el Congreso aprobó 50.000 millones de dólares de un día para otro. Lo que sin duda agrega al problema, obviamente, es que aquí, ahora, se está por abrir un déficit fiscal enorme que, a la larga, puede tener repercusiones significativas sobre el país. Que se pueda manejar en el corto plazo, es cierto?
Ahora, yo creo que hay un tema filosófico que va más allá y es que este es un gobierno muy radical, como cerrado, muy ideológico, que está empeñado en tratar de cambiar de forma categórica todo legado del "nuevo trato" del presidente Roosevelt, del "New Deal", de la noción de que el Estado juega un papel importante en la vida nacional y de que el Estado es fundamental, especialmente en temas sociales. Hay un ataque que no se ha visto desde los años 30 del siglo pasado a toda esta concepción del Estado, que era parte fundamental de la agenda de Bush. Pienso que, con Katrina, y también con Irak, se vino abajo ese esfuerzo por tratar de reinventar, de rediseñar el papel del Estado, porque la gente está viendo que el Estado tiene que jugar un papel importante y si hay un problema es que el Estado no tiene recursos, que no tiene la capacidad? En ese sentido, a la larga, se van a beneficiar los demócratas, cuya posición muy distinta en ese tema.
¿Pedir ayuda a otros países y a organismos internacionales fue un acto realmente necesario?
Lo que curiosamente ha tratado de hacer el presidente es apelar a la noción de que aquí hay solidaridad internacional con EE.UU. pero, al mismo tiempo, con el manejo mismo de la crisis de Katrina ha llevado inclusive a aumentar el desprestigio del presidente a nivel internacional.
Entrevista realizada por la editora de Nueva Mayoría, Norma Domínguez.
Ahora, yo creo que hay un tema filosófico que va más allá y es que este es un gobierno muy radical, como cerrado, muy ideológico, que está empeñado en tratar de cambiar de forma categórica todo legado del "nuevo trato" del presidente Roosevelt, del "New Deal", de la noción de que el Estado juega un papel importante en la vida nacional y de que el Estado es fundamental, especialmente en temas sociales. Hay un ataque que no se ha visto desde los años 30 del siglo pasado a toda esta concepción del Estado, que era parte fundamental de la agenda de Bush. Pienso que, con Katrina, y también con Irak, se vino abajo ese esfuerzo por tratar de reinventar, de rediseñar el papel del Estado, porque la gente está viendo que el Estado tiene que jugar un papel importante y si hay un problema es que el Estado no tiene recursos, que no tiene la capacidad? En ese sentido, a la larga, se van a beneficiar los demócratas, cuya posición muy distinta en ese tema.
¿Pedir ayuda a otros países y a organismos internacionales fue un acto realmente necesario?
Lo que curiosamente ha tratado de hacer el presidente es apelar a la noción de que aquí hay solidaridad internacional con EE.UU. pero, al mismo tiempo, con el manejo mismo de la crisis de Katrina ha llevado inclusive a aumentar el desprestigio del presidente a nivel internacional.
Entrevista realizada por la editora de Nueva Mayoría, Norma Domínguez.









