En Tucumán existen alrededor de 14 grupos, con más de 70 actores que desarrollan esta actividad, que durante muchos años fue considerada un género menor dentro de las artes escénicas. Todos coinciden que es una de las artes más populares y tradicionales del mundo.
"El titiritero debe dinamizar en el adulto al niño que tiene dentro"
"Hacer títeres no es sacudir un muñeco. El teatro de títeres o de objetos, de muñecos, o como prefieran denominarlo, es una expresión artística con todas las exigencias del arte dramático, donde conviven varios lenguajes artísticos", explicó Marcelo Bianco, del grupo La Parcela. "Para las mentes creativas de los niños es natural ver vida en las cosas que los rodean, en cambio los adultos condenamos a las cosa poniéndole nombres, rótulos, discriminando; para un adulto una escoba barre, para un niño puede ser el caballo más real y brioso en el cual ha cabalgado, y es habilidad del titiritero el volver a dinamizar en el adulto el niño de dentro".
Bianco contó que con su grupo hacen sus propios títeres: "trabajar en su construcción enriquece el tratamiento a la hora de decir en el escenario", afirmó.
En Tucumán se hace cada dos años el festival Ojo al Títere, una muestra en la que participan no sólo grupos locales. Allí puede observarse la popularidad de la que gozan los muñecos, y la vida que cobran en plazas y parques.
"Es verdad que se lo considera, generalmente, como un género menor y se lo asocia inmediatamente al público infantil. Tal vez esto tenga que ver con el empleo de títeres en animaciones infantiles, donde no hay profundidad en la técnica ni la estética del los trabajos", responde Yésica Migliori, de El Ariete. "Pero es un prejuicio, ya que hay muchos grupos que alcanzaron un nivel de excelencia con sus producciones, y ni hablar de los teatros orientales, cuyos manipuladores son entrenados desde niños".
María Teresa Montaldo, una de las fundadoras y maestras en la provincia, aconseja que en las obras "los chicos tienen que seguirlo a uno, pero no hay que llevarlos a la cosa histérica de los gritos, porque la participación debe ser espontánea".
Otra forma de mostrar la realidad
"De aldea en aldea / el viento lo lleva / siguiendo el sendero, / su patria es el mundo / como un vagavundo / va el titiritero". La canción de Joan Manuel Serrat pinta de cuerpo entero la idea que todos tienen del titiritero.
Desde la Edad Media, cuando el teatro de muñecos surgió como un espectáculo de feria, se ha formado una imagen del titiritero que muy pocos se atreven a deformar. Y, en este sentido, Pablo Barraza (foto), fundador de "Los Puppis" y actual director del grupo "Los Puppis de Pablo Barraza", es bastante claro. "Somos artistas que interpretamos la realidad y la mostramos a través de los muñecos", señala. Por eso, su agrupación, que fue galardonada con el premio Estrella de Mar durante la temporada marplatense de 1995 y que participó en Buenos Aires del show de Valeria Lynch, trabaja con muñecos de tamaño real. "Lo que hacemos es presentar nuestra versión de las figuras que están haciendo furor en estos momentos, desde artistas como Shakira hasta políticos como el mismo presidente Néstor Kirchner", contó Barraza. Además, el objetivo principal es arrancarle una sonrisa a la gente.
"Lo que hacemos tiene una función principal que es la de entretener y llevar alegría a la gente. Lo demás, es accesorio. Y cuando esta función se cumple quedamos más que satisfechos", agregó Barraza, quien confesó que ama esta profesión que ejerce desde muy pequeño.
Los Puppisbuscan divertir
Judith Gunset, es una de las fundadoras de Los Puppis, un grupo que ya es una marca registrada en la provincia (aunque actualmente existen dos elencos con ese nombre; el otro lo dirige Pablo Barraza). "Nos conocimos en la Escuela de Títeres, de donde egresamos todos, y allí se formó el grupo, trabajando con la técnica de títeres de guante. Pero desde hace 18 años empezamos a indagar con las marionetas, aunque sin abandonar la técnica milenaria", recordó. "Con nuestro trabajo perseguimos divertir a los niños y a los adultos", definió.
"Notamos que con las marionetas se llega a todo el público, porque generalmente cuando hablás de títeres el espectáculo se relaciona con los chicos, pero con la marionetas se prenden también los adultos. Podíamos llegar a otros espectadores", diferenció.
Gunset relató que en la actualidad trabaja con dos titiriteros (sus hijas) y tres actores: "estamos haciendo shows en los que los actores interactúan con las marionetas", precisó.
En sus presentaciones en El Piletón el año pasado, y este año en el Julio Cultural, los shows convocaron a gran cantidad de público. "Hay mucho requerimiento para cumpleaños y otras fiestas. Generalmente presentamos personajes mediáticos, y no faltan Patoruzito y la bailarina árabe", comentó finalmente.








