Estreno de cine: “La casa” pone a Diego Peretti en una posición extrema

El thriller psicológico del argentino Gustavo Triviño es coprotagonizado por César Troncoso.

EN TENSIÓN. Diego Peretti enfrenta una situación límite en “La casa”, la segunda película de Gustavo Triviño.
EN TENSIÓN. Diego Peretti enfrenta una situación límite en “La casa”, la segunda película de Gustavo Triviño.
Fabio Ladetto
Por Fabio Ladetto Hace 5 Hs

Diego Peretti es uno de los actores argentinos más convocados en el cine nacional. Mientras en Tucumán aún se espera la llegada de “Lo dejamos acá” y su debut como director con “La muerte de un comediante”, hoy se estrenará localmente “La casa”, un thriller psicológico dramático que coprotagoniza junto con César Troncoso (el uruguayo que tuvo un papel estelar en la serie “El eternauta”), bajo la dirección de Gustavo Triviño. El elenco se completa con Fabián Arenillas, Guillermo Arengo, Gastón Cocchiarale, Mario Alarcón, Pablo Pinto y Mariano Argento.

El filme demoró casi un año en llegar a las salas desde tu presentación en 2025 en el Festival Internacional de Mar del Plata. La historia comienza cuando tras una larga carrera en una empresa multinacional, Hugo Vaca (el personaje de Peretti) es despedido. Sin opciones laborales, viviendo solo en una amplia propiedad y acorralado por la realidad, se enfrenta a una propuesta inesperada y extraña: inversores inmobiliarios le ofrecen adquirir su gran casa por U$S500.000 (la mitad de su valor real), pero al mismo tiempo le permiten seguir viviendo en ella hasta su muerte.

“A medida que trata con los compradores, sospecha que detrás de la operación se esconde algo mucho más oscuro, y sin saberlo, queda atrapado en un mundo completamente ajeno que lo arrastra cada vez más profundo”, presenta la sinopsis.

Esta es la segunda película de Triviño, quien debutó en 2012 con “De martes a martes”, inscripta en la corriente del Nuevo Cine Argentino que dominaba el momento. Ahora se enlaza con un estilo más clásico, en el que el protagonista es arrastrado, por una serie de circunstancias -tanto decisiones propias como ajenas- que lo ponen contra las cuerdas.

Lectura de época

Expulsado del mundo del trabajo, humillado en las entrevistas a las que asiste a los 57 años y ante evaluadores mucho más jóvenes, aislado de sus relaciones, recluido en su único bien y sin perspectivas de una vida mejor, Hugo avanza en lo que ve como la única salida disponible en una sociedad que lo descarta, lo que también es una lectura de época.

Mientras se ejecuta el acuerdo, comienzan los problemas y las dudas, especialmente cuando el dueño vendedor trata de indagar más de lo que corresponde a su posición. Las intenciones ocultas aparecen cada vez más visibles, y todas las partes tratarán de sacar el mejor provecho a la situación. Nadie queda inmune en un filme que roza el humor negro dentro del clima opresivo propio de las tramas de home invasion.

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