Una música que embruja

The Great Voices of Gospel. Crítica de música. Por Juan Manuel Montero.

21 Septiembre 2005
Con más de 120 años de historia, pocos pudieron abstraerse del encanto del gospel. Desde Elvis o Sinatra, dos blancos que cantaban como negros, a los Beatles y los irlandeses de U2, por sólo dar algunos ejemplos, no resistieron la tentación de cantarle a Dios, por más ateos que algunos de ellos hayan sido. El grupo que se presentó en Tucumán se siente muy cómodo en el país. Son queridos y respetados, y no son sometidos a demasiadas comparaciones. Y aunque en nuestra provincia no es una costumbre escuchar gospel (en algunas iglesias evangelistas pretenden darles un ritmo similar a sus cantos), lo desconocido atrae. No se puede negar que tienen voces privilegiadas. Y que corren con la ventaja de hacer un tipo de música que embruja. Cantan con todo el cuerpo y hacen su show de memoria. La primera parte fue solemnidad pura. En la segunda, se desató la fiesta ritual. Los fantasmas de Harlem se trasladaron a nuestra provincia, y dejaron al público alabando al Creador.

ESPECTACULO: BUENO
REPERTORIO: BUENO
ASISTENCIA: A SALA LLENA
ACEPTACION: BUENA

LO MAS
El cambio de ropa de los coreutas. De los finos trajes, a túnicas y camisas coloridas. Una murga yanky.

LO MENOS
Fueron sólo dos veces, pero se notó. Los cantantes debieron cambiar de micrófono por las fallas técnicas.

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