Gustavo Santaolalla, el creador de éxitos

Alguna vez fue el jovencito lleno de sueños que, con dos compañeros de la Acción Católica, formó Arco Iris.

20 Septiembre 2005
No siempre Gustavo Santaolalla fue el exitosísimo productor capaz de convertir buenas bandas en productos aún mejores.
Alguna vez fue el jovencito lleno de sueños que, con dos compañeros de la Acción Católica, formó Arco Iris, uno de los grupos pioneros del rock argentino.
Corría 1964 cuando empezó a "rockear" con la banda The Rovers, que en 1969 se transformó en Arco Iris: un grupo que se afianzó en raíces indigenistas y latinoamericanas para conjugar su rock and roll con una profunda espiritualidad, lo que se tradujo también en el arte de sus discos. En 1976 la banda se disolvió, y él formó Soluna.
A fines del 78 Santaolalla se radicó en Los Angeles, EE.UU., decidido a probar suerte. Formó Wet Picnic, con la que llegó a tocar en el mítico pub "Whisky Go Go", empezó a ganar en prestigio y editó un disco.
En 1982 regresó temporalmente a Argentina y registró su primer disco solista. Cuando estaba de vuelta en EE.UU., León Gieco lo invitó a participar en el disco "De Ushuaia a la Quiaca".
Durante tres años, Santaolalla viajó de un país a otro mientras producía a GIT. A principios de los 90 dio el gran salto, cuando produjo los discos de Maldita Vecindad, Los Caifanes y Café Tacuba.
Y empezó a sumar éxitos a su sello "Surco": Divididos, Bersuit, Molotov, Orishas, Juanes, Arbol, Gieco...