El teatro se instaló en el piletón

El coliseo convocó a una multitud en la tarde de ayer. En su mayoría, eran madres con sus hijos. Debate por un proyecto.

LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
19 Septiembre 2005
Al compás de la murga una multitud bailó, aplaudió y disfrutó el nuevo ciclo de teatro popular que se estrenó ayer en El Piletón.
Unos 40 teatristas que integraban la agrupación, desfilaron con sus vistosos y coloridos atuendos, flameando sus banderas, y al son de tambores y redoblantes.
"Me parece hermoso el espectáculo, y es una oportunidad que tengo para hacer pasear a los chicos", dijo Silvia Barrionuevo, del barrio Ejército Argentino, quien con su bebé en el coche y un varoncito de 6 años, se impresionaba con la altura de los zancos. "Era hora de que volvieran los chicos del teatro para alegrar al parque, y además les tocó un día hermoso", agregó Pedro Simón.
Como en sus mejores épocas, el llamado coliseo instalado en el parque Avellaneda se colmó de gente. "Este es un plan para trabajar ocho meses y en diferentes lugares, respaldado por el Instituto Nacional del Teatro y la Secretaría de Cultura", afirmó Sergio Osorio cuando dio la bienvenida al público. Y cargó contra el proyecto de convertir el edificio en un parque temático dedicado a la Virgen de Guadalupe. "Más allá de los credos religiosos, creemos que los espacios públicos deben ser de todos", sostuvo.Cuando Marcelo Bianco (de La Parcela) empezó con la obra "Autocensura", se desplazó del escenario hacia donde estaba ubicada la gente, y, sobre todo los niños, intervinieron con sus preguntas y diálogos con el actor. Incluso, llegó a utilizar como parte de la escenografía de su trabajo, el altar que, en el centro del lugar, se está construyendo. Posteriormente, se puso la obra "D' hijotes, ni hablar", de los grupos "La murga de las manos" y "Artesanos".

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