Crítica de cine

17 Septiembre 2005
Terror sin monstruos

AGUA TURBIA
Por Juan Carlos Di Lullo

Al abordar este filme de terror, el director brasileño Walter Salles se aleja de los temas de sus anteriores realizaciones (“Estación central”, “Diarios de motocicleta”), y lo hace con resultado satisfactorio.
Este filme es una nueva versión de la película dirigida en 2002 por el japonés Hideo Nakata. La acción ahora se ha trasladado a Nueva York y el acento se ha colocado sobre el drama familiar, para esfumar un poco la historia de fantasmas de la versión original.
Sin embargo, y valga como elogio a la tarea de Salles, el filme logra un tono que recuerda al primer Polanski, con una cuidadosa construcción de climas a partir de situaciones en las que los personajes ven asaltada su rutina cotidiana por acontecimientos inexplicables y, por supuesto, aterradores. Una mancha de humedad en el techo, una gotera en el ascensor o un pasillo desierto pueden transformarse en elementos más amenazadores que el más horrible de los monstruos.
El director también acierta al describir la relación entre una joven mujer, recién separada de su marido, y su pequeña hija, en el sobrecogedor escenario de un edificio decrépito, donde las cosas que suceden se van apartando cada vez más de la normalidad.
El paisaje gris y opresivo de la isla de Roosevelt (a pocos minutos de Manhattan) se transforma en un personaje más, gracias a los buenos oficios de la dirección de fotografía.

Procedencia: EE.UU. (hablada en inglés). Título original: “Dark water”. Director: Walter Salles. Intérpretes: Jennifer Connelly, John C. Reilly, Tim Roth, Pete Postlethwaite y Dougray Scott, entre otros.

CALIFICACION: BUENA
SEXO: SIN ESCENAS
COMPRENSION: FACIL

EL DETALLE
La banda de sonido, con murmullos y gorgoteos que ayudan en gran medida a la construcción del clima del filme.

LO BUENO
El elenco, parejo y con el tipo justo para cada personaje; un muy buen apoyo para el desarrollo de la trama.

Tamaño texto
Comentarios