17 Septiembre 2005 Seguir en 
San Sebastián.- Llevar al cine la compleja novela "Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy", de Laurence Sterne, era considerada una tarea imposible, pero el director británico Michael Winterbottom se planteó ese desafío y sorprendió ayer en el Festival de San Sebastián con el resultado. Winterbottom, quien el año pasado escandalizó a algunos en el certamen español con las escenas de sexo explícito de "Nine Songs", recrea en la comedia "A cock and bull story" un rodaje ficticio de una película sobre "Tristram Shandy".
Con Steve Coogan, como protagonista, Winterbottom juega con la realidad y la ficción, y no sólo refleja la dificultad de llevar el texto de Sterne a la gran pantalla, sino que también ofrece una mirada irónica y divertida sobre el mundo del cine. "Gran parte del libro tiene que ver con la dificultad de escribir; por eso, quise mostrar la dificultad de rodar una película", explicó el realizador. Coogan es la estrella indiscutible del filme, en el triple papel de Tristram Shandy, su padre y él mismo; pero también destaca el trabajo de Rob Brydon como el tío Toby y a la vez el antagonista de Coogan en la ficticia vida real.
La segunda película a concurso que se presentó ayer ha sido "Girasol", del realizador chino Zang Yang. Como ya hizo en "La ducha", Yang sitúa la trama en la China actual, para contar, de nuevo a través de la relación entre un padre y un hijo, las diferencias generacionales de un país que en los últimos 30 años ha vivido una revolución económica y social sin precedentes.
Zang Yang ha reconocido que "Girasol" está basada, en cierta medida, en sus propias vivencias. "La relación entre el padre y el hijo de la película representa mi propia relación con mis progenitores, pero siempre con la revolución vivida por mi país en los últimos 30 años en el fondo". (Especial)
Con Steve Coogan, como protagonista, Winterbottom juega con la realidad y la ficción, y no sólo refleja la dificultad de llevar el texto de Sterne a la gran pantalla, sino que también ofrece una mirada irónica y divertida sobre el mundo del cine. "Gran parte del libro tiene que ver con la dificultad de escribir; por eso, quise mostrar la dificultad de rodar una película", explicó el realizador. Coogan es la estrella indiscutible del filme, en el triple papel de Tristram Shandy, su padre y él mismo; pero también destaca el trabajo de Rob Brydon como el tío Toby y a la vez el antagonista de Coogan en la ficticia vida real.
La segunda película a concurso que se presentó ayer ha sido "Girasol", del realizador chino Zang Yang. Como ya hizo en "La ducha", Yang sitúa la trama en la China actual, para contar, de nuevo a través de la relación entre un padre y un hijo, las diferencias generacionales de un país que en los últimos 30 años ha vivido una revolución económica y social sin precedentes.
Zang Yang ha reconocido que "Girasol" está basada, en cierta medida, en sus propias vivencias. "La relación entre el padre y el hijo de la película representa mi propia relación con mis progenitores, pero siempre con la revolución vivida por mi país en los últimos 30 años en el fondo". (Especial)







