Secretos de ensayo

Actores, productores y bailarines compartieron con LA GACETA las experiencias previas al estreno de una obra.

18 Septiembre 2005
Así como antes de una buena comida debe haber una cocina cuidada, antes del estreno de una obra de teatro o de un espectáculo hay una serie de ensayos en los que suceden cosas que los espectadores nunca verán. Parte de esos secretos y experiencias fueron compartidos con LA GACETA por actores, directores, bailarines y músicos. Hay anécdotas realmente insólitas, como aquella que narra Juan Tríbulo, en la que un director le ató las manos para evitar que las moviera durante el ensayo; o la que le ocurrió días atrás a un técnico del San Martín, que debió realizar a las apuradas unos arreglos para que Bruno Gelber pudiera practicar con el nuevo piano.

Una bailarina apareció en el escenario con el abrigo
Alejandra Deza y Amelia Acosta son las directoras del estudio de danza "Bajo Jardín", una institución que enseña y produce ballet tanto clásico como contemporáneo.
Para una compañía, los ensayos son un problema, cuando deben ponerse de acuerdo en los horarios.
"La mayor dificultad con que nos encontramos en la faz privada es coordinar los horarios de ensayos, sobre todo cuando se planea una obra que lleva mucha gente. Desgraciadamente uno reniega con los que siempre asisten en lugar de reclamar a los que sistemáticamente faltan. Entonces uno planea avanzar hasta determinado momento de la coreografía y se ve limitado en sus planes porque no todo el plantel esta presente en cada ensayo programado. Creo que esa es una de las contrariedades entre lo que uno planea y la realidad que se opone a que concretes tus planes", le contó Deza a LA GACETA.
Pero Deza no sólo tiene motivos para renegar; algunas cosas graciosas también le ocurrieron.
El mes pasado, en una función muy estudiada y ensayada para un teatro de las Termas de Río Hondo, una bailarina con muchas dotes y gran responsabilidad en su trabajo cotidiano, salió a bailar con un abrigo de calle debido al frío reinante en la sala. "La bailarina olvidó quitarse el saco para prepararse en la escena. Imagínate, yo casi muero de la angustia desde la cabina de luces y sonido, sin poder hacer nada más que dar la orden que cierren el telón. Esto facilitó que la bailarina fuera a quitarse el saco y volviera a prepararse en el centro de la escena. Desde luego, es una situación para nada planeada por ella y menos por mí, pero sucedió y nos enseñó a todos en el sentido de que la mayor responsabilidad, sin dudas, es mía; por dirigir el espectáculo, lo cual implica el control de todos y cada uno de los bailarines en el momento previo a la salida".

Ensayaban en un garage y terminaron en la calle
"En mi caso el proceso de ensayos de una obra es el tiempo de una profunda indagación sobre algo que antes no era conocido por el grupo de actores ni por mí como directora", reflexiona Verónica Pérez Luna, del grupo "Manojo de Calles". "En el ensayo al actor le tiene que pasar algo que va tomando forma personal y que ese actor tendrá luego que comunicar al público. Uno de nuestros principios de trabajo es preparar al actor para ese acto único e irrepetible aparezca en cada presentación. En los ensayos las cosas que pasan tienen que ver con el goce y la seducción que te mantiene en la búsqueda hasta el momento en que sentís que ya debe ser mostrado, que necesitás salir del encierro del ensayo", indicó. Por otro lado, sostuvo que "lo profesional en el teatro no es mantener relaciones objetivas y distantes en el seno del grupo; lo profesional es saber poner las relaciones interpersonales, los conflictos, las crisis, lo racional y lo irracional a favor del trabajo que los convoca".
Pérez Luna contó que en una obra (se estrenará en Santiago del Estero), ensayaban en el garage de la casa de uno de los actores. "El ejercicio propuesto se llamaba ?lo que uno hace mientras nadie me ve?. Un día la madre de uno de los actores entró a escena... Esta señora justo vio algo, que para ella era indecente y pecaminoso (en realidad siempre nos espiaba por la ventana levantando la cortina); y terminó en un escandalo, con todos en la calle. Ella nunca dejaba de amenazar a su hijo... y para él, se terminó el sueño del teatro", dijo.

Tamaño texto
Comentarios