El ex agente 007 no es tan leal a la corona inglesa

El afamado actor escoses Sean Connery trabaja en una fuerza política que lucha por la independencia de su país de Gran Bretaña.

26 Agosto 2005
Londres.- Recientemente, el primer ministro británico, Tony Blair, volvió a comparecer en el Parlamento en una sesión para responder preguntas. Sin embargo, la Cámara Alta parecía inusualmente poco concentrada. La razón de ello era que en la tribuna de visitas estaba sentado nada menos que Sean Connery. El actor escocés, que acaba de cumplir 75 años, es un asiduo visitante de las sesiones, en las que hace airadas presentaciones en defensa de la independencia de Escocia.A tal punto su figura atrae, que los periodistas suelen estirar el cuello para observarlo como si esperaran que, en cualquier segundo, rompa el cristal blindado que da a la sala y entonces se descuelgue hasta las filas de asientos de los diputados. "Soy impulsivo, como todo escocés, pero también soy una persona civilizada", señaló una vez.
A pesar de sus 75 años se lo cree capaz de cualquier acto heroico. Cuando tenía más pelo en el rostro que en la cabeza, fue elegido el hombre más erótico del mundo. Y su voz ha sido considerada una de las más seductoras del mundo, al igual que a menudo se dice de él que ha sido el mejor James Bond. Pero también se lo recuerda por filmes como "El nombre de la rosa", "La casa Rusia" o "La caza al Octubre Rojo". Connery, además, es uno de los principales patrocinadores económicos del Partido Nacional de Escocia, una fuerza política que lucha por una Escocia independiente. Al parecer, el hombre que consiguió la fama como el agente Bond no es tan leal a la corona después de todo, sino que trabaja para la desintegración del Reino Unido. "Espero morir en una Escocia libre", reconoce. (DPA)

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