El teatro vivió días de gloria con salas llenas

El rock también tuvo su lugar.

ARTE CIRCENSE. Con los shows de acrobacia y malabares y los graciosos clowns, las familias disfrutaron del encuentro Tinku.
ARTE CIRCENSE. Con los shows de acrobacia y malabares y los graciosos clowns, las familias disfrutaron del encuentro Tinku.
31 Julio 2005
El teatro no tuvo respiro. Todas las salas de la capital estuvieron ocupadas durante el mes. Y más allá de los elencos que visitaron la provincia, los grupos tucumanos no cedieron espacio.
Para Humberto Alonso (director del teatro Alberdi) el balance fue positivo."La sala Sótano que reinauguramos se llenó todas las funciones, y a todos los grupos se les pagó un cachet. Fueron 14 elencos que participaron en esta importante movida".
Hay dos ejemplos de la avidez de los tucumanos por las artes escénicas: "Personalmente, Einstein" (interpretada por Juan Tríbulo) estuvo más de un año en la cartelera local, y el miércoles pasado, cuando se repuso en el Centro Cultural Virla, tuvo que agregar una función en la misma noche. La tragicomedia "Don Juan", en la versión de Ricardo Salim, también llenó la sala Caviglia en diversas oportunidades.
Por fuera de los circuitos oficiales, Casa Club tuvo una oferta teatral que arrancó el jueves y terminó el domingo; son salas pequeñas, pero la actividad no decayó. Una situación similar se vivió en el Teatro de la Paz y en el Círculo de la Prensa.
El responsable del Teatro de la Paz, Sebastián Olarte, fue contundente cuando LA GACETA le preguntó sobre cómo había funcionado en julio: "excelente, y de lunes a lunes, tanto para las obras infantiles como para adultos. Este fue uno de los mejores años", concluyó.
Como una muestra más de vitalidad, la nueva edición del Tinku concentró multitudes en las noches frías de Tafí Viejo, y fueron las familias las que se hicieron presentes. "Kike" Rearte comentó que fue una de las ediciones con más gente.
Sin dudas, "Dorian Gray, el retrato" fue una de las puestas más convocantes. Pero no todo lo que vino de afuera fue de calidad. El grupo Liberarte, de Madrid, fue una decepción.

La fiesta llegó de la mano del rock

Aunque en los seis primeros meses del año el rock estuvo presente en Tucumán, fue en julio que se desató la fiesta.
El recital que dieron Arbol, Karma Sudaca y Cadena Perpetua ocupa el podio del mes, con un show impactante que reunió a unas 4.000 personas de todas las edades, en una noche que quedará grabada en la memoria de los rockeros.
Eso ocurrió el 14 de julio, el mismo día que en el marco del Julio Cultural tocaron los grupos locales Trilogía, 180º, Noise y Bagazo en el teatro Alberdi, con una buena acogida del público.
En el mismo ciclo, pero siete días antes, actuó en el Virla Adrián Llovera, para presentar su disco "Cuadros", en un concierto con toda la magia que aportaron los videos. Estos grupos actuaron luego en Alberdi.
La celebración oficial del Día de la Independencia aportó una importante cuota de rock, aunque la respuesta del público no fue la que se esperaba. En la cancha de San Martín se presentaron los tucumanos Redd y Harakiri, y luego Vicentico, para cerrar el show.
Hubo recitales de bandas locales por toda la provincia y para todos los gustos, en pubs, clubes y teatros. Los fines de semana estuvieron reletos de pequeños, medianos y grandes recitales de grupos tucumanos, en una demostración de productividad y confianza. Actuaron Anfiel, Asgard, Matrero (presentó su primer disco en Monteros), Argento, Delay Deluxe, Entropía y muchos más.
También este mes se abrieron Pogos y Xtreme, dos nuevos espacios para el rock local. Sin embargo, los problemas para conseguir habilitaciones para clubes limitó la oferta y se suspendieron algunos festivales organizados por las bandas.
El julio rockero cerró el viernes, con el show de El Otro Yo, y Pelops, como banda invitada.

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