31 Julio 2005 Seguir en 
Tal vez sea por la apuesta que la Provincia hizo al turismo. Pero lo cierto es que resulta difícil recordar otro año en el que se hayan juntado tantos espectáculos en un mismo mes. Al Julio Cultural Universitario (converrtido ya en una marca registrada) se le sumó ahora un sinfín de iniciativas de la Secretaría de Cultura. No hubo espacio para los productores privados, ya que debieron incluir sus shows en esas agendas, tando de la Universidad, como del Gobierno. Por eso, toda la actividad cultural de julio giró alrededor de las instituciones oficiales. Una de las excepciones la constituyó el Encuentro de Teatro Popular Tinku y algunos recitales de rock.
Claro que, a pesar de la enorme oferta, el público no siempre ganó. Porque más allá del valor artístico de lo que se presentó, hubo fechas en las que se obligó a optar entre uno u otro espectáculo ya que el bolsillo tampoco alcanza para todo. Por ejemplo: muchos amantes del tango tuvieron que elegir entre Amelita Baltar y Adriana Varela, que actuaron con sólo un día de diferencia. O los fans del ballet, que debieron optar entre la función del Ballet Estable y la de los bailarines del teatro Colón, que se hizo el mismo día.
Dos hechos para destacar. Como en otras oportunidades, hubo propuestas para todos los gustos (quizá puedan quejarse un poco los jazzeros), y para todas las artes. La agenda se extendió a localidades (Aguilares, Tafí Viejo y Tafí del Valle) y a espacios poco frecuentados (la plaza Alberdi quedó instalada como referente). Cultura programó shows hasta en la Casa de Gobierno.
Así como la cantidad y la amplitud fueron las características de este año, también hay que señalar que no todo lo que se vio fue bueno y de calidad (ver página 3). Las autoridades de la UNT reconocen que hubo shows cancelados (la presentación de Eleonora Cassano), y el director de la Orquesta Sinfónica sabe que tiene algunos problemas en su formación. Por el lado de Cultura, hubo descoordinación con algunas actividades: la muestra del patrimonio artístico en el Museo Timoteo Navarro comenzó cuatro días después de ser anunciada y el edificio no abrió sus puertas los domingos. Por otra parte, no todos los espectáculos convocados en el San Martín se llevaron a cabo. Esto hace pensar en la necesidad de ajustar más la programación.
Todos los infantiles trabajaron con éxito
El recreo largo fue propicio para que abundaran las puestas dirigidas al público infantil; la mayoría fueron comedias musicales. El dato novedoso es que no hubo competencia entre los elencos que vinieron de afuera y los locales: a todos les fue bien. "Sirenita", en el teatro Alberdi, debió agendar una segunda función, y "Pinocho", en el Virla, llenó dos veces la sala, y una tercera, en Aguilares.
Desde que se estrenó "Un mundo de Cyranos" (del Teatro Estable) alrededor de 5.000 espectadores concurrieron a la sala del San Martín, en 14 funciones. "No vemos que los elencos de afuera hayan perjudicado a los de aquí, porque todos funcionaron muy bien o bien", le dijo a este diario el director Pablo Parolo. "Creo que en esta ciudad hay público para todo, estoy convencido", afirmó Armando Díaz, del grupo El Circo.
Otro de los espectáculos que tuvo concurrencia masiva fue "Sueño de hadas" con dos funciones diarias en el Teatro de la Paz. A otras puestas como "Juguemos a reír", "Payasadas", "Las aventuras de Minulín", "Don Quijote de la Mancha" y el show de Los Puppis, tampoco les fue mal.
Claro que, a pesar de la enorme oferta, el público no siempre ganó. Porque más allá del valor artístico de lo que se presentó, hubo fechas en las que se obligó a optar entre uno u otro espectáculo ya que el bolsillo tampoco alcanza para todo. Por ejemplo: muchos amantes del tango tuvieron que elegir entre Amelita Baltar y Adriana Varela, que actuaron con sólo un día de diferencia. O los fans del ballet, que debieron optar entre la función del Ballet Estable y la de los bailarines del teatro Colón, que se hizo el mismo día.
Dos hechos para destacar. Como en otras oportunidades, hubo propuestas para todos los gustos (quizá puedan quejarse un poco los jazzeros), y para todas las artes. La agenda se extendió a localidades (Aguilares, Tafí Viejo y Tafí del Valle) y a espacios poco frecuentados (la plaza Alberdi quedó instalada como referente). Cultura programó shows hasta en la Casa de Gobierno.
Así como la cantidad y la amplitud fueron las características de este año, también hay que señalar que no todo lo que se vio fue bueno y de calidad (ver página 3). Las autoridades de la UNT reconocen que hubo shows cancelados (la presentación de Eleonora Cassano), y el director de la Orquesta Sinfónica sabe que tiene algunos problemas en su formación. Por el lado de Cultura, hubo descoordinación con algunas actividades: la muestra del patrimonio artístico en el Museo Timoteo Navarro comenzó cuatro días después de ser anunciada y el edificio no abrió sus puertas los domingos. Por otra parte, no todos los espectáculos convocados en el San Martín se llevaron a cabo. Esto hace pensar en la necesidad de ajustar más la programación.
El recreo largo fue propicio para que abundaran las puestas dirigidas al público infantil; la mayoría fueron comedias musicales. El dato novedoso es que no hubo competencia entre los elencos que vinieron de afuera y los locales: a todos les fue bien. "Sirenita", en el teatro Alberdi, debió agendar una segunda función, y "Pinocho", en el Virla, llenó dos veces la sala, y una tercera, en Aguilares.
Desde que se estrenó "Un mundo de Cyranos" (del Teatro Estable) alrededor de 5.000 espectadores concurrieron a la sala del San Martín, en 14 funciones. "No vemos que los elencos de afuera hayan perjudicado a los de aquí, porque todos funcionaron muy bien o bien", le dijo a este diario el director Pablo Parolo. "Creo que en esta ciudad hay público para todo, estoy convencido", afirmó Armando Díaz, del grupo El Circo.
Otro de los espectáculos que tuvo concurrencia masiva fue "Sueño de hadas" con dos funciones diarias en el Teatro de la Paz. A otras puestas como "Juguemos a reír", "Payasadas", "Las aventuras de Minulín", "Don Quijote de la Mancha" y el show de Los Puppis, tampoco les fue mal.







