14 Junio 2005 Seguir en 
Baños rotos, cielos rasos con grietas, falta de limpieza y camerinos en mal estado, son algunos de los problemas que detectó la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental de la Municipalidad en el teatro San Martín. Por esa razón, desde hace 60 días, emplazó a las autoridades de la Secretaría de Cultura para que realice las correspondientes reparaciones, algo que se realizó parcialmente, según explicaron funcionarios de esa secretaría.
Dipsa sólo le otorgó al principal teatro de la provincia una habilitación provisoria para funcionar. El plazo de 60 días vence el lunes, pero las autoridades de Cultura pidieron uno nuevo, y anoche el director de Dipsa analizaba la solicitud. "No tenga la menor duda de que si no vemos avances importantes en las obras, o si no se hacen las refacciones, lo vamos a clausurar", dijo el director de Dipsa, Carlos Gómez. "Lo que pasa es que al ser un teatro, no podemos ser muy estrictos; no es un lugar con fines de lucro", aclaró inmediatamente el funcionario, al justificar un nuevo plazo, y al explicar por qué no se adoptó esa decisión con anterioridad.
Los inspectores de Dipsa constataron algo que ya habían denunciado los empleados: la rotura de los baños, el mal estado de los camerinos, la rotura del cielo raso y la falta de limpieza de la planta alta, entre otros serios problemas edilicios. En una visita que hizo este diario, se pudo ver también la situación de los talleres ubicados en el subsuelo; algunos de ellos sufren anegamientos, y otros, pérdidas en el baño de planta baja.
Arreglos
Por su parte, la directora Técnica de Cultura, Susana Robles, indicó ayer que se pidió otro plazo porque no se podía hacer todas las reparaciones en los tiempos exigidos. "Ya se arregló la rotura del cuarto piso y se hizo la limpieza de la planta alta. Falta el arreglo de los camerinos, que está pedido y previsto en el expediente 158, junto con la instalación de un servicio contra incendio y el aire acondicionado", precisó la funcionaria. Otro de los problemas que mencionaron fue que el cielo raso no se había secado, por lo que se construirá uno nuevo. "La cuestión es que se están haciendo innumerables obras, pero con un orden en el que hay que priorizar determinados trabajos; no podemos hacer todo en el mismo tiempo", sostuvo Robles. "Nosotros le abrimos la casa a Dipsa para que nos pueda elevar un completo informe sobre los problemas que ellos veían", destacó finalmente.
Por otro lado, el director de Defensa Civil, Gregorio Alvarez, se quejó porque recibió denuncias de que el teatro dejó ingresar más gente que la permitida. "La semana pasada hubo una colación de grado de una universidad y, al parecer, había gente parada y en los pasillos. Nos hemos cansado de decirle a la gente de Cultura que todos tienen que estar sentados, que no se puede exceder la capacidad de la sala, pero parece que no están cumpliendo. Esta es una cuestión fundamental de seguridad, y hay que cumplir a rajatabla esa norma", afirmó Alvarez.
Dipsa sólo le otorgó al principal teatro de la provincia una habilitación provisoria para funcionar. El plazo de 60 días vence el lunes, pero las autoridades de Cultura pidieron uno nuevo, y anoche el director de Dipsa analizaba la solicitud. "No tenga la menor duda de que si no vemos avances importantes en las obras, o si no se hacen las refacciones, lo vamos a clausurar", dijo el director de Dipsa, Carlos Gómez. "Lo que pasa es que al ser un teatro, no podemos ser muy estrictos; no es un lugar con fines de lucro", aclaró inmediatamente el funcionario, al justificar un nuevo plazo, y al explicar por qué no se adoptó esa decisión con anterioridad.
Los inspectores de Dipsa constataron algo que ya habían denunciado los empleados: la rotura de los baños, el mal estado de los camerinos, la rotura del cielo raso y la falta de limpieza de la planta alta, entre otros serios problemas edilicios. En una visita que hizo este diario, se pudo ver también la situación de los talleres ubicados en el subsuelo; algunos de ellos sufren anegamientos, y otros, pérdidas en el baño de planta baja.
Arreglos
Por su parte, la directora Técnica de Cultura, Susana Robles, indicó ayer que se pidió otro plazo porque no se podía hacer todas las reparaciones en los tiempos exigidos. "Ya se arregló la rotura del cuarto piso y se hizo la limpieza de la planta alta. Falta el arreglo de los camerinos, que está pedido y previsto en el expediente 158, junto con la instalación de un servicio contra incendio y el aire acondicionado", precisó la funcionaria. Otro de los problemas que mencionaron fue que el cielo raso no se había secado, por lo que se construirá uno nuevo. "La cuestión es que se están haciendo innumerables obras, pero con un orden en el que hay que priorizar determinados trabajos; no podemos hacer todo en el mismo tiempo", sostuvo Robles. "Nosotros le abrimos la casa a Dipsa para que nos pueda elevar un completo informe sobre los problemas que ellos veían", destacó finalmente.
Por otro lado, el director de Defensa Civil, Gregorio Alvarez, se quejó porque recibió denuncias de que el teatro dejó ingresar más gente que la permitida. "La semana pasada hubo una colación de grado de una universidad y, al parecer, había gente parada y en los pasillos. Nos hemos cansado de decirle a la gente de Cultura que todos tienen que estar sentados, que no se puede exceder la capacidad de la sala, pero parece que no están cumpliendo. Esta es una cuestión fundamental de seguridad, y hay que cumplir a rajatabla esa norma", afirmó Alvarez.







