Pasión por la lírica

En Tucumán, cada vez más chicos llenan los teatros para escuchar conciertos corales y óperas. Un fenómeno que crece en todo el país.

14 Junio 2005
Como si se hubiera recuperado la memoria histórica de la efervescencia operística que vivió la Argentina a principios del siglo XX, los jóvenes están descubriendo en la lírica un mundo nuevo. Por eso, no sólo llenan los teatros para escuchar conciertos, sino que además se animan a estudiar música y hasta se ponen al frente de orquestas de reconocida trayectoria. El fenómeno apenas comienza, pero ya tiene miles de adeptos.

El "boom" de la lírica atrapa a los jóvenes
Todo vuelve. Y, en materia de música, el regreso suele estar motorizado por las nuevas generaciones.
Como si se hubiera recuperado la memoria histórica de la efervescencia operística que vivió la provincia hace más de 50 años, este comienzo del siglo XXI muestra que el gusto por lo lírico se expande nuevamente. A tal punto, que los últimos conciertos líricos que se realizaron, tanto en el teatro San Martín como en el Alberdi, congregaron a una gran cantidad de jóvenes.
"Hay una efervescencia en la música clásica, que se traduce en una mayor participación de las nuevas generaciones, sobre todo en la ópera", apuntó el director Christian Baldini, de tan sólo 26 años, quien se puso al frente de la Orquesta Sinfónica de la UNT el viernes pasado.
Pero esta suerte de boom tiene una explicación. "Creo que los jóvenes se identifican más con los compositores que están más cercanos en el tiempo, los que son contemporáneos. En materia de música lo temporal juega un rol muy importante", señaló Baldini, que además es compositor. Esta parece ser la razón principal por la que la obra sinfónico-coral "Carmina Burana" atrajo a tantos jóvenes el año pasado, cuando se hizo varias funciones en el Alberdi.

Sin esquemas
El director del Fondo Nacional de las Artes, Oscar Barney Finn, abonó esta teoría, aunque le otorgó algunos rasgos personales. Días atrás, cuando estuvo de visita en Tucumán, el realizador de "Momentos robados" y "Contar hasta diez" señaló que los chicos están descubriendo en la ópera un medio expresivo, y lo disfrutan. "Lo que pasa es que se han roto los esquemas. Hoy, de pronto, un cantante como Michael Bolton hace lírica, y lo hace estupendamente bien", dijo.
Otro artista que habló del tema cuando visitó Tucumán fue el tenor Darío Volonté. "La ópera también puede llenar estadios, como lo hacen los espectáculos pop y el rock. Y eso es precisamente lo que intentamos transmitir en nuestros conciertos por toda la Argentina", dijo el artista.

Las academias también viven su propio furor

Muchos jóvenes han visto en la lírica una manera de canalizar sus dotes artísticas. Un claro ejemplo de ello es el contratenor tucumano Franco Fagioli, que, con sólo 23 años, se ha convertido en la nueva revelación del mundo de la lírica y cosechó elogios en cada una de sus presentaciones en Europa.
"Yo siempre quise ser concertista. El canto estaba, pero como algo secundario. Cantaba porque no tenía ningún problema para hacerlo", señaló el artista, que, el jueves, presentará la ópera "Orfeo y Eurídice" en el teatro Alberdi, antes de emprender su regreso a Europa. "Este proyecto surgió hace varios años, pero nuca pude concretarlo porque tuve que viajar a Europa y, después, los compromisos me mantuvieron alejado de la provincia. Ahora, por fin puedo cumplir ese sueño", relató.
Pero, al igual que Fagioli, hay muchos tucumanos que sueñan con convertirse en estrellas de la lírica. De hecho, las academias de canto están repletas de alumnos. "Aunque parezca increíble, cada vez hay más chicos con ganas de integrar un coro y cantar obras clásicas. Ya sea zarzuelas o arias de ópera. Creo que lo que está sucediendo es muy importante porque se nota un cambio en los gustos de las nuevas generaciones. En mi compañía de zarzuela hay familias enteras que salen a cantar al escenario", señaló Ana María Ternavasio, directora coral y responsable de varias puestas vinculadas a la zarzuela.

"Es un gran desafío"La soprano Valeria Albarracín fue solista del maravilloso "Requiem Alemán" de Johannes Brahms que se escuchó días atrás en el San Martín. Y, como amante de la lírica, la artista aseguró que un concierto sinfónico coral como el de Brahms (que es uno de los más importantes de la historia de la música), representa un desafío para cualquier artista o grupo. "En mi caso particular, la concreción artística de conjugar el desarrollo técnico y expresivo que exige el género", señaló la cantante tucumana.

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