Resumen para apurados
- Simón Pfister clasificó a semifinales del Regional del NOA con Tucumán Rugby tras superar a Universitario en la fecha final, logrando meter al equipo entre los cuatro mejores.
- El joven de 19 años brilló como tryman del Mundial M-20 con Los Pumitas y debutó en Tarucas, tras un inicio de torneo adverso donde el equipo debió remontar posiciones.
- Consolidado como una de las mayores promesas del rugby argentino, Pfister buscará el título regional a dos partidos de coronarse, afianzando su proyección al alto rendimiento.
Simón Pfister recorrió miles de kilómetros, enfrentó a algunas de las principales potencias del rugby juvenil y se convirtió en una de las revelaciones del Mundial M-20 de Georgia. También dio sus primeros pasos en el profesionalismo con Tarucas y comenzó a proyectarse como una de las grandes promesas argentinas. Sin embargo, entre tantas experiencias que marcaron su extraordinario 2026, todavía tenía una cuenta pendiente mucho más cercana a sus raíces: jugar una semifinal del Regional del NOA con Tucumán Rugby. A sus 19 años, el sueño que lo acompañó desde chico está a punto de concretarse.
La sufrida victoria frente a Universitario, en la última fecha de la fase regular, le permitió al “Verdinegro” meterse entre los cuatro mejores del campeonato. Fue el desenlace de una remontada deportiva que parecía improbable semanas atrás, cuando el equipo atravesaba un momento complicado y sus posibilidades de clasificación comenzaban a reducirse.
“Era un año que, si te lo ponían hace un par de años, era un sueño. Uno siempre de chico quiere jugar en Primera y poder jugar una semifinal. Creo que es lo más lindo que puede pasar”, reconoció Pfister después del encuentro.
La clasificación no llegó sin sufrimiento. Tucumán Rugby había conseguido imponer condiciones durante la primera mitad, pero Universitario reaccionó en el complemento y llegó a pasar al frente. La definición puso a prueba el carácter del equipo, que encontró la manera de recuperar el control y quedarse con una victoria fundamental.
“Sabíamos que iba a ser un partido de ida y vuelta. Sabíamos lo que tiene Uni, que es un buen equipo y que nos iba a proponer también. Pero nos concentramos en lo nuestro, que creo que es lo más importante, hacer lo nuestro bien hecho”, explicó el joven.
El triunfo también tuvo un significado especial por el recorrido colectivo. A diferencia de otras temporadas, Tucumán Rugby no encontró rápidamente su mejor versión y debió luchar hasta la última fecha para asegurar su lugar en las semifinales. En ese contexto, el plantel decidió dejar de lado los cálculos y concentrarse exclusivamente en el siguiente compromiso.
“Habíamos empezado no como queríamos el torneo, no como este club lo hace siempre. Pero son años. Nos habíamos propuesto ir partido a partido y creo que nos terminó saliendo”, señaló.
Del Mundial Juvenil al sueño de ser campeón con su club
La historia de Pfister está profundamente vinculada a Tucumán Rugby. Es hijo de Martín Pfister, ex Puma y referente del club, y comparte esa pasión con su hermano Pablo. En 2025 fue capitán de la M-19 que disputó el tradicional Veco Villegas, bajo la conducción de su propio padre. Apenas un año después, se prepara para disputar una semifinal de Primera División.
Entre ambas experiencias, su carrera experimentó un crecimiento vertiginoso. Debutó con Tarucas en el Súper Rugby Américas y posteriormente se destacó con Los Pumitas en el Mundial Juvenil de Georgia, donde apoyó ocho tries y terminó como máximo tryman de la competencia. Aquella actuación lo instaló entre los talentos emergentes del rugby internacional y le permitió dar otro paso en su desarrollo deportivo.
Sin embargo, ninguna de esas experiencias disminuyó el valor de representar a Tucumán Rugby. Por el contrario, la posibilidad de disputar una semifinal con los colores que lo acompañaron durante su formación ocupa un lugar especial entre sus objetivos.
“Siempre lo primero que uno ve de chico es el club. Pero uno siempre aspira a jugar en lo más alto, así que estoy disfrutando del día a día”, expresó.
Ahora, el desafío será trasladar esa ilusión al terreno de juego. Tucumán Rugby llega a las semifinales fortalecido por una clasificación trabajada, aunque consciente de que deberá elevar su rendimiento para competir por la corona regional.
“El Regional tiene muy buen nivel. Los otros tres equipos que están clasificados también son muy buenos. Son partidos decisivos ya”, advirtió Pfister, sin dejarse llevar por la euforia.
Su futuro todavía presenta numerosos desafíos y el propio jugador reconoce que mantiene nuevas aspiraciones. Sin embargo, prefiere concentrarse en el presente. “Siempre hay sueños, objetivos. Hay que ir paso a paso y disfrutar de este proceso”, aseguró.
Después de conquistar escenarios internacionales y comenzar a construir su camino en el rugby profesional, Pfister vuelve a encontrarse con aquella ilusión que nació en las canchas de Tucumán Rugby. El chico que alguna vez soñó con jugar en Primera ahora está a dos victorias de levantar el trofeo del Regional del NOA. Y, después de un año extraordinario, sabe que todavía puede escribir uno de sus capítulos más especiales.






