Resumen para apurados
- El delantero del CD Tenerife Jesús de Miguel murió este martes en un hospital de España tras chocar contra el arquero de Andorra durante un partido.
- El impacto ocurrió sobre el final del partido de Segunda División. De Miguel, surgido en Leganés y Fuenlabrada, se había sumado al equipo canario a mediados de 2025.
- El deceso generó profunda conmoción en el fútbol español, mientras el club canario y la comunidad deportiva expresan su dolor y brindan apoyo a la familia del jugador.
El fútbol mundial amaneció este martes con una de esas noticias que paralizan. Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, falleció a los 30 años en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde permanecía internado en estado crítico desde la noche del lunes.
El deceso se produjo a las 8:00 de la mañana, según confirmó el club a través de sus redes sociales. La causa fue el brutal choque que protagonizó con el portero del Andorra, Jesús Owono, en los minutos finales del partido de Segunda División.
El comunicado de la institución canaria reflejó la dimensión del dolor. "No hay palabras de consuelo; no hay absolutamente nada que mitigue este sentimiento repleto de tristeza", expresó el Tenerife, que se puso a disposición de la familia y agradeció las muestras de afecto recibidas.
Los allegados al jugador pidieron, a su vez, respeto por su intimidad en estos momentos tan delicados.
¿Quién era Jesús de Miguel?
Nacido en Madrid, De Miguel se formó en las divisiones inferiores del Fuenlabrada y del Leganés, clubes que lo vieron crecer como profesional. También vistió las camisetas de Unión Adarve (2018), Navalcarnero (2019), Unionistas de Salamanca (2021) y Castellón (2023)
Su vida personal iba en sintonía con su carrera: compartía su vida con María, su pareja desde hacía años, y juntos se convirtieron en padres en junio de 2025 con la llegada de Carla, una beba que aún no alcanza el año y medio de vida.
El verano de 2025 marcó un antes y un después para la familia. El delantero fichó por el Tenerife y se trasladó a las islas para afrontar una nueva etapa deportiva.
Ese proyecto, que ilusionaba a ambos, quedó truncado de la manera más impensada. Hoy el club "canario" llora la pérdida de uno de sus jugadores y acompaña a quienes más sienten la ausencia: su pareja, su pequeña hija, sus familiares y amigos.








