Semana agitada en San Martín: qué decidió la CD sobre Orfila, los contratos y el manejo del fútbol

Mientras el equipo se prepara para despedir el año contra Colegiales, la dirigencia ya trabaja en 2027. El duelo del domingo marcará un antes y un después.

TIEMPO DE EVALUAR. Orfila dialoga con los futbolistas. Después de meses de observar y conocer al grupo, tendrá voz propia en las altas y bajas de 2027.
TIEMPO DE EVALUAR. Orfila dialoga con los futbolistas. Después de meses de observar y conocer al grupo, tendrá voz propia en las altas y bajas de 2027.

En La Ciudadela, la semana corre a un ritmo extraño. Afuera, el estadio espera la última función de un año para el olvido; adentro, en los pasillos y en las oficinas de Bolívar y Pellegrini, el movimiento es constante. En la comisión directiva de San Martín ya se piensa en lo que se viene y la consigna es clara: no repetir lo que salió mal. A pocos días del partido contra Colegiales, y más allá de la Asamblea Ordinaria y del resultado del domingo, el foco está puesto en el futuro del plantel profesional.

En ese tablero, una pieza ya está casi definida. En las últimas horas, la cúpula de la CD mantuvo varias reuniones con Alejandro Orfila con una meta concreta: asegurar su continuidad. “Se están ultimando los detalles del contrato. Las charlas fueron muy positivas porque hay coincidencias en lo deportivo: él sabe qué necesita y nosotros sabemos qué podemos darle”, confió a LA GACETA un allegado a la conducción. Solo resta definir el plazo. “Se está trabajando en hasta cuándo sería la extensión, pero la idea es que antes del partido con Colegiales esté todo cerrado, para planificar con tiempo la pretemporada”, agregó.

Los argumentos de la CD

En la dirigencia sostienen que el DT encaja con el perfil buscado. “Cumple con la idiosincrasia de San Martín, un club que tiene que salir a ganar en todas las canchas. Llegó con un plan armado, pero tuvo que adaptarlo a un plantel pensado para otro estilo, con el torneo en marcha y sin una pretemporada propia. Ahora tendrá la posibilidad de consensuar con la dirigencia y armar un equipo en base a sus exigencias”, explicó la misma fuente.

Los números son otro capítulo. Desde que reemplazó a Andrés Yllana, en junio, Orfila nunca logró hilvanar dos victorias seguidas: en 18 encuentros ganó seis, empató seis y perdió seis, con el 44,44% de los puntos, apenas por debajo del 45,83% de Yllana, cuyo ciclo la CD cortó a los 16 partidos.

En la dirigencia, sin embargo, miran otros aspectos. “Más allá de los números, estamos conformes con su trabajo. Es un técnico con mucha llegada al futbolista, que busca que el equipo sea protagonista”, remarcó el allegado.

La postura no es nueva. Tanto el vicepresidente Rafael Ponce de León, en septiembre, como el presidente Oscar Mirkin, tras la caída en Quilmes, habían ratificado su confianza en el cuerpo técnico.

Esa misma tarde, el entrenador había manifestado su intención de quedarse. “Me encantó San Martín. Viví en carne propia lo que es el club y me encantó. Mi deseo, obviamente, es volver a intentarlo. Soy una persona que no se queda con lo que pasó. Después será un análisis con los dirigentes para evaluar si continuamos con el proyecto”, sostuvo, y también asumió la responsabilidad por no clasificar.

Un antes y un después

El domingo a las 18.30, salvo modificaciones, el “Santo” recibirá a Colegiales en la despedida de una temporada que terminó temprano. Será la última oportunidad del año para reencontrarse con su gente, en una Ciudadela que, al asumir, Orfila había soñado “explotada”.

Si bien la prioridad es cerrar el año ganando, el duelo marcará un quiebre. Según pudo averiguar LA GACETA, la conducción ya avanzó en la rescisión de varios contratos de futbolistas. “Terminado el partido del domingo, se viene una renovación fuerte. Algunas salidas ya están encaminadas y queremos que el entrenador tenga el grupo definido desde el primer día de trabajo, con los refuerzos que él pida”, anticipó la fuente.

Esta vez, el entrenador decidirá conociendo a fondo a cada futbolista, tras cuatro meses en el cargo. En su presentación, en junio, había pedido tiempo antes de definir altas y bajas. “Sería irresponsable hablar de nombres cuando recién tuve el primer entrenamiento. Primero hay que observar, conocer y evaluar”, dijo.

Los cambios no se limitarán al plantel. También habría una reestructuración en la mesa que maneja el fútbol, con la llegada de ex dirigentes y de personas vinculadas a la actividad. “Buscamos gente que conozca el club y la categoría, que sepa lo que es armar un candidato en la Primera Nacional, para acompañar al entrenador y sumar miradas en cada decisión”, completó. Desde la salida de Facundo Pérez Castro, en junio, esa área funciona con una Secretaría Técnica.

En paralelo, avanzan los trámites administrativos para convocar a la asamblea, prevista para noviembre. Pero por estos días el desafío es otro: que la próxima temporada empiece a construirse mientras termina esta, y que 2027 no se parezca a 2026.

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