Resumen para apurados
- En Tucumán, Felipe Sosa desvinculó en el juicio por el femicidio de Érika Álvarez a Jorge Díaz, permitiendo que la Justicia le otorgue el arresto domiciliario sin caución.
- Díaz estaba acusado de encubrimiento y detenido hacía semanas. Su familia no podía pagar la fianza previa de $20 millones que el juez finalmente retiró tras la declaración de Sosa.
- Con tobillera electrónica, Díaz cumplirá prisión domiciliaria hasta el 10 de diciembre en el barrio Alejandro Heredia, mientras continúa el debate oral por el crimen.
Han pasado más de 24 horas desde la declaración de Felipe “El Militar” Sosa, el único acusado del femicidio de Érika Antonella Álvarez, y en la sala de audiencias todavía se analizan las repercusiones de sus dichos. “Le pedí a Dios que este hombre hablara y ahora se me dio”, dijo Elvira Zelarayán, la madre de Jorge “Chicho” Díaz, el acusado de encubrimiento que ayer se vio favorecido por las declaraciones del principal imputado en la causa.
“El Militar” declaró que Díaz era el único de los que estaban sentados en el banquillo de los acusados que no tenía ninguna vinculación con el hecho. “Siempre lo supimos. Él es intachable. Todo el mundo sabe que ‘Cepillo’, como todos lo conocen, no tuvo problemas en entregar a su hermano y a uno de sus hijos a la Policía porque hicieron algo malo”, contó. “Es más, cuando comenzó a sonar su nombre, él fue a la Fiscalía. Dijo que haría todo lo necesario para salvar su nombre. Le respondieron que se quedara tranquilo y que no tenía nada que temer. Al otro día, fue detenido en su casa”, explicó Zelarayán.
La familia de Díaz, que hasta entonces había asistido a todas las jornadas del juicio, prácticamente no pudo seguir la tercera audiencia. “Están ocupados en realizar todos los trámites necesarios para que se haga efectivo el arresto domiciliario”, sostuvo su defensor, Juan Pablo Bello. El juez Eduardo González eliminó la caución de $20 millones que se le había impuesto para que pudiera cumplir la prisión preventiva en su domicilio. “Estuvimos durante más de 40 días tratando de juntar ese dinero. Ofrecimos algo de plata y dos motos, pero no nos aceptaron la propuesta”, añadió la mujer.
Los allegados a Sosa informaron que “El Militar”, en un primer momento, se habría ofrecido a hacerse cargo de la caución, pero luego le habrían planteado que era mucho más importante que declarara y desvinculara a Díaz de la causa. Eso último fue lo que finalmente ocurrió durante la segunda audiencia del juicio.
Zelarayán confirmó que nunca recibió ofrecimiento alguno por parte de Sosa ni de ninguna persona enviada por él. “A él, cuando lo detuvieron, le debían dos meses de sueldo. Estaba haciendo changuitas para atender las necesidades de sus siete hijos. No creo que hayan estado dispuestos a poner esa plata”, indicó. “Desde la empresa tampoco nos dijeron nada sobre si sigue trabajando o no. Se olvidaron de él”, añadió en una entrevista con LA GACETA.
“Lo único que importa es que ya está más cerca de casa”, finalizó. Bello explicó que solo resta que le coloquen una tobillera electrónica de seguimiento para que pueda ser trasladado a una vivienda del barrio Alejandro Heredia, donde permanecerá bajo arresto domiciliario hasta el 10 de diciembre, según lo informado por el defensor.












