Un crimen sin resolver durante 52 años: cómo la ciencia confirmó la responsabilidad de Ted Bundy en el asesinato de una joven
Una prueba genética de última generación permitió confirmar, 52 años después, que Ted Bundy asesinó a Melissa Ann Smith, una adolescente de 17 años cuyo crimen permanecía sin resolver desde 1974.
Resumen para apurados
- La Justicia de Utah confirmó que el asesino serial Ted Bundy mató a Melissa Ann Smith en 1974, tras cotejar su perfil genético en una causa abierta hace 52 años.
- La joven de 17 años desapareció en octubre de 1974. Pese a las evasivas de Bundy antes de ser ejecutado en 1989, una técnica de ADN-Y en muestras degradadas destrabó el caso.
- El avance valida el resguardo de evidencia forense y permite a los peritos avanzar en otras causas no resueltas ligadas a Bundy en Utah, como la de Nancy Wilcox.
Las autoridades del condado de Summit, en el estado de Utah, confirmaron en conferencia de prensa que el asesino en serie Ted Bundy fue el responsable del femicidio de Melissa Ann Smith, una adolescente de 17 años asesinada en octubre de 1974.
La resolución del expediente, anunciada de forma oficial a 52 años del hallazgo del cuerpo de la joven, se logró mediante un test de ADN-Y de última generación que cotejó evidencias conservadas durante más de medio siglo con los registros genéticos de la base nacional CODIS del FBI.
Melissa Ann Smith era hija de Louis Smith, jefe de policía de la localidad de Midvale. El viernes 18 de octubre de 1974, la adolescente cenó con su padre en un restaurante, le pidió dos dólares para comprar pizza y obtuvo autorización para quedarse en la casa de una amiga. Fue la última vez que la vieron con vida.
Nueve días después, el 27 de octubre de 1974, un cazador de ciervos encontró el cadáver desnudo de la joven en una ladera cercana a Toll Canyon, en Summit Park.
Según los registros oficiales del estado, la víctima fue golpeada, violada, sodomizada y estrangulada con medias de nailon. Smith se convirtió así en la segunda de cuatro adolescentes que desaparecieron a lo largo del corredor urbano Wasatch Front en un lapso de seis semanas durante el otoño de aquel año.
Avance genético y la evasiva de Bundy antes de su ejecución
El 22 de enero de 1989, dos días antes de ser ejecutado en la silla eléctrica en Florida, Bundy concedió una serie de confesiones a un detective de homicidios del condado de Salt Lake.
Si bien admitió haber matado a al menos 30 mujeres en varios estados del país y señaló en un mapa la ubicación de los restos de otras víctimas, al ser enfrentado con las fotografías de Melissa Ann Smith y de Laura Ann Aime (otra joven asesinada en 1974) afirmó que "los nombres se le mezclaban" y no admitió haber tenido contacto con ellas.
Esa confesión ambigua mantuvo la causa abierta durante décadas, hasta que la tecnología científica logró destrabar el caso. En 2023, el laboratorio de criminalística de Utah incorporó una tecnología de genotipado capaz de extraer e identificar perfiles genéticos masculinos a partir de muestras de ADN extremadamente pequeñas, degradadas o mezcladas.
Con este procedimiento, los peritos aislaron el perfil de ADN-Y (Y-STR) presente en las muestras del cuerpo de Melissa y determinaron su coincidencia exacta con el material genético recuperado en la escena de Laura Ann Aime, cuyo caso se cerró en abril de 2026, y con la muestra de sangre de Bundy conservada en Florida desde su arresto en 1978 e ingresada a CODIS en 2011.
La importancia de preservar evidencia
Durante la presentación realizada en el Centro de Justicia de Summit County, la fiscal Margaret Olson afirmó que la prueba científica, analizada junto con las evidencias sobre el patrón, el motivo, los medios y la oportunidad, establece formalmente la responsabilidad de Ted Bundy en el asesinato de Smith.
Por su parte, la jefa de policía del condado de Salt Lake, Rosie Rivera, destacó el rigor de la investigación y remarcó la trascendencia de haber preservado la evidencia intacta para evitar atribuir crímenes sin rigor biológico.
A pesar del cierre de este expediente, las autoridades señalaron que el trabajo de investigación sobre las actividades de Ted Bundy continúa activo. El detective Ben Pender confirmó que siguen abiertas otras causas en Utah vinculadas al asesino, entre ellas la desaparición de la joven Nancy Wilcox, cuyo cuerpo jamás fue hallado.









