Resumen para apurados
- Brasil impulsa el turismo todo el año gracias a sus aguas termales en Goiás y Santa Catarina, una alternativa de relax que complementa su tradicional oferta de sol y playa.
- El fenómeno surge del calor geotérmico del Acuífero Guaraní a miles de metros bajo tierra, un proceso similar al que alimenta a las Termas de Río Hondo en Santiago del Estero.
- Esta oferta hidrotermal desestacionaliza la economía regional y consolida al sur brasileño como un destino accesible y terapéutico para turistas argentinos durante todo el año.
Brasil no es solo un destino veraniego de sol y playa. La geología lo convirtió en un lugar para un viajero específico. Probablemente, al no ser tan masivo, es que esta faceta brasileña no ve tanta luz. Las termas que hay en varias zonas del territorio generan un interesante movimiento para los locales que tienen en el turismo uno de los pilares de su economía en general.
Puede que se oiga un poco extraño que haya termas en un clima tropical. En realidad es sumamente común, y esto se debe a un error frecuente de percepción sobre el origen de las aguas termales.
El clima exterior no determina el calor del agua. El fenómeno termal no depende de la temperatura del aire ni de los rayos solares. Las aguas termales provienen del gradiente geotérmico. El agua de lluvia se filtra en la tierra a través de grietas en las rocas a profundidades de entre 1.000 y 3.000 metros. En esa profundidad la corteza terrestre aumenta unos 3°C cada 100 metros. La presión y las rocas profundas calientan el agua, que luego vuelve a emerger a la superficie a temperaturas de entre 30°C y 60°C rica en minerales.
Gran parte del centro-sur de Brasil se asienta sobre el Acuífero Guaraní, una de las reservas subterráneas de agua dulce más grandes del planeta. Muchas ciudades tropicales brasileñas como Olímpia en San Pablo o Caldas Novas en Goiás, bombean o reciben agua naturalmente caliente de este depósito subterráneo.
Con tonada santiagueña
Como en Termas de Río Hondo, la geología hace su show muy atractivo para un viajero adulto mayor que busca un beneficio físico con los reconstitutivos baños termales. El requisito indispensable es que el agua penetre a suficiente profundidad para calentarse con la Tierra y encuentre un camino para ascender a la superficie. Así pasa en Santiago del Estero. En perspectiva, los brasileños cuentan con un doble beneficio turístico: playa y termas.
El gran polo termal, se ubica en el centro-oeste de Brasil, en el estado de Goiás. El complejo hidrotermal más grande del mundo hace que toda la economía de la zona gire alrededor del agua subterránea que brota entre 30° y 57°. Las termas del sur de Brasil, las cercanas a la Argentina, se asientan sobre el Acuífero Guaraní y son las más accesibles en auto si se viaja desde la región del NOA o del Litoral argentino.
En el Estado de Santa Catarina las Termas de Gravatal es una de las áreas termales más conocidas del sur, con hoteles rodeados de naturaleza donde el agua emerge a unos 37°. Santo Amaro da Imperatriz, está ubicada cerca de Florianópolis, cuenta con aguas termales minerales reconocidas por sus propiedades terapéuticas. En tanto, Piratuba es famosa por su parque termal con piscinas de agua caliente al aire libre, chorros de masaje y camping.












