Qué le hace la papa al cuerpo y por qué se puede comer todos los días, según una nutricionista
La papa aporta vitaminas, minerales y fibra, pero su valor nutricional depende en parte de cómo se prepara. Una especialista recomienda elegir métodos de cocción con poca grasa y conservar la piel para aprovechar mejor sus nutrientes.
Resumen para apurados
- La nutricionista Natalie Rizzo afirmó que la papa puede consumirse a diario en una dieta sana, ya que aporta nutrientes esenciales si se cocina adecuadamente.
- El valor nutricional varía según la preparación: se aconseja cocinarla al horno, al vapor o hervida, además de mantener la piel para maximizar el aporte de fibra.
- Desmitificar los carbohidratos de la papa fomenta hábitos alimenticios equilibrados y accesibles, evitando métodos ultraprocesados o con exceso de grasas.
La papa es uno de los alimentos más versátiles de la cocina y puede formar parte de una alimentación equilibrada. Al horno, hervida, al vapor o asada, aporta nutrientes importantes para el organismo. Sin embargo, la forma de cocinarla puede modificar considerablemente su contenido de calorías y grasas.
Según la nutricionista registrada Natalie Rizzo, editora de nutrición de TODAY, no es necesario eliminar la papa de la dieta para comer de manera saludable. La clave está en el método de cocción y en la cantidad de aceite, manteca u otras grasas que se incorporan durante la preparación.
Qué nutrientes aporta la papa al organismo
Las papas contienen vitaminas y minerales que contribuyen al funcionamiento del cuerpo. Las variedades blancas, por ejemplo, aportan potasio y vitamina C, mientras que las batatas se destacan por su contenido de betacaroteno. Algunas variedades de batatas también proporcionan vitaminas C y E.
La papa puede incorporarse a las comidas principales como guarnición o como parte de preparaciones más completas. Su aporte nutricional, sin embargo, no depende solamente de la variedad elegida: también influyen los ingredientes que se utilizan para cocinarla y acompañarla.
Otro aspecto importante es la piel. Una parte de la fibra de la papa se concentra en esa zona, por lo que conservarla, siempre que la preparación lo permita, ayuda a aprovechar mejor este nutriente.
La fibra contribuye al funcionamiento intestinal y puede favorecer la salud cardiovascular como parte de una alimentación equilibrada.
Cuáles son las formas más saludables de cocinar papas
Rizzo recomienda priorizar métodos de cocción que no requieran grandes cantidades de grasa añadida. Entre las alternativas más convenientes se encuentran las papas al horno, asadas, hervidas o cocinadas al vapor.
Estas preparaciones permiten disfrutar del alimento sin sumar innecesariamente calorías provenientes del aceite o la manteca.
En cambio, las papas fritas y las papas chips suelen tener un contenido más elevado de grasas y calorías debido al aceite utilizado durante su elaboración. Por eso, aunque la papa puede formar parte de una dieta saludable, no todas las preparaciones tienen el mismo perfil nutricional.
La especialista advierte sobre la importancia de controlar las grasas que se agregan durante la cocción. En ese sentido, una guarnición de papa puede transformarse en un plato mucho más calórico cuando se combina con grandes cantidades de aceite, manteca o ingredientes ricos en grasas saturadas.
Cómo preparar papas con menos grasa
Para quienes buscan alternativas más saludables, existen distintas maneras de cocinar papas sin resignar sabor. El horno, la cocción al vapor y el hervido permiten reducir la necesidad de incorporar grasas adicionales.
También se puede utilizar una freidora de aire para preparar papas doradas con una cantidad moderada de aceite.
Entre las opciones para incorporar este alimento a la dieta se encuentran:
Papas al horno: se pueden condimentar con hierbas y especias para realzar su sabor sin recurrir a grandes cantidades de grasa.
Papas al vapor: permiten una cocción sencilla y no requieren agregar aceite.
Batatas asadas: pueden combinarse con otros ingredientes para sumar variedad de sabores y nutrientes.
Papas con piel: cuando la preparación lo permite, conservarla ayuda a aprovechar su aporte de fibra.
Si se necesita agregar aceite, el de oliva o el de canola son alternativas que permiten incorporar grasas insaturadas a la preparación.
¿Se puede comer papa todos los días?
La papa puede consumirse diariamente como parte de una alimentación variada y equilibrada. No es necesario evitarla por su contenido de carbohidratos: lo importante es considerar las porciones, la forma de preparación y el conjunto de alimentos que componen la dieta.
La principal recomendación de los especialistas es priorizar las papas al horno, hervidas, asadas o al vapor, limitar las grasas añadidas y conservar la piel cuando sea posible. De esta manera, es posible disfrutar de un alimento nutritivo y versátil sin convertirlo en una preparación excesivamente calórica.
Como ocurre con cualquier alimento, las cantidades y la frecuencia de consumo deben adaptarse a las necesidades de cada persona.







