Resumen para apurados
- Javier Milei y ministros saludaron hoy desde el balcón de la Casa Rosada con el gesto viral "six seven" a la gente en Plaza de Mayo, previo a su reunión de Gabinete.
- El hecho ocurrió tras la victoria electoral de Lula da Silva en Brasil, un resultado adverso para el oficialismo argentino tras haber respaldado a Flávio Bolsonaro.
- El resultado desafía el vínculo bilateral con Brasilia, mientras Milei proyecta viajes a Catamarca y Neuquén enfocados en inversiones productivas como el litio.
El presidente Javier Milei protagonizó hoy una escena distendida desde el balcón de la Casa Rosada, donde realizó el gesto viral conocido como “six seven” junto a varios integrantes de su Gabinete. Desde allí, el mandatario saludó a las personas que circulaban por Plaza de Mayo, en una aparición pública que rápidamente llamó la atención por el tono informal.
Lo acompañaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; los ministros Juan Bautista Mahiques, Mario Lugones y Sandra Pettovello, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
La escena se produjo antes de una reunión de Gabinete convocada en la sede del Gobierno, en una jornada atravesada por las repercusiones de la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de Brasil. El resultado representó un revés para las expectativas del oficialismo argentino, que había expresado su respaldo a Flávio Bolsonaro.
La victoria de Lula, en la agenda del Gobierno
Más allá de la postal distendida en el balcón, el resultado electoral brasileño plantea nuevos desafíos para la relación entre Buenos Aires y Brasilia. El vínculo entre Milei y Lula ya estaba atravesado por diferencias ideológicas y tensiones diplomáticas, en particular por sus posiciones sobre la economía, la integración regional y el escenario internacional.
La derrota de Flávio Bolsonaro abrió distintas interpretaciones dentro del oficialismo argentino. Mientras algunos sectores consideran que el resultado no modifica la estrategia internacional de Milei, centrada en fortalecer sus vínculos con el presidente de Estados Unidos, otros observan con preocupación la posibilidad de que el triunfo de Lula tenga repercusiones en el debate político argentino.
En ese análisis también pesa la composición del Congreso brasileño. La presencia de sectores opositores con una representación parlamentaria significativa podría obligar al mandatario a negociar con sus adversarios para avanzar con su agenda durante el próximo mandato.
La agenda de Milei para los próximos días
La reunión de Gabinete se desarrolló, además, en una semana con actividades presidenciales fuera de Buenos Aires. Milei tiene previsto viajar a Catamarca para participar de la inauguración de nuevas plantas de producción de carbonato de litio de Río Tinto, vinculadas a la expansión del Proyecto Fénix.
Posteriormente, el mandatario viajará a Neuquén, en el marco de una agenda que combina actividades vinculadas a las inversiones productivas con el seguimiento de los principales asuntos políticos y económicos del Gobierno.












