Resumen para apurados
- La nutricionista Sol Brench presentó en redes una receta de scones de avena y queso sin manteca, pensada como alternativa saludable y económica para la merienda.
- La preparación sustituye harinas refinadas por avena, huevo y aceite de oliva; se elabora integrando los ingredientes en un bol y requiere solo 15 minutos de horno.
- La propuesta suma fibra soluble y grasas beneficiosas a la dieta diaria, promoviendo hábitos de alimentación consciente y reemplazos caseros de panificados ultraprocesados.
Muchas veces cuando vamos a la panadería buscamos opciones saladas que se ajusten a propósitos más saludables. Sin embargo, las propuestas tradicionales a menudo están elaboradas con harinas refinadas y un exceso de grasas saturadas. Frente a esto, reemplazar los insumos industriales por cereales integrales y grasas saludables puede ser una alternativa más amigable con la salud, como es el caso de estos scones de avena y queso.
La harina de avena funciona como una excelente matriz de nutrientes al aportar fibra soluble, un compuesto clave para regular el colesterol y brindar saciedad por más tiempo. Al combinarse con el aceite de oliva extra virgen y el huevo, la mezcla gana proteínas de alto valor biológico y ácidos grasos insaturados beneficiosos para el sistema cardiovascular. Asimismo, la presencia de leche descremada y queso rallado aporta calcio sin sumar calorías ni grasas pesadas en el proceso.
Una solución rápida y llena de sabor para el mate
Más allá de sus propiedades nutricionales, la gran ventaja de esta preparación salada radica en su extrema practicidad. No requiere procesos de leudado ni amasados exigentes; la masa se integra fácilmente en un único bowl y se moldea directo sobre la mesada en cuestión de minutos antes de entrar al horno.
Esta nutritiva propuesta fue publicada a través de sus redes sociales por la licenciada en nutrición Sol Brench, creadora de la cuenta @nutricion.objetivosano.
Paso a paso para preparar los scones de avena y queso
Ingredientes
- 120 g (o 12 cucharadas) de harina de avena
- 70 g de queso rallado (port salut y sardo)
- 1 huevo
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 6 cucharadas de leche descremada
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- Sal y pimienta negra a gusto
1. En un recipiente amplio, colocar la harina de avena, la pimienta, la sal, el queso rallado y la cucharadita de polvo para hornear. Incorporar el huevo, las tres cucharadas de aceite de oliva y las seis de leche descremada.
2. Mezclar muy bien con la ayuda de una cuchara o espátula hasta formar un bollo uniforme. Es fundamental no amasar en exceso para conservar la textura característica del scone.
3. Llevar la masa envuelta a la heladera durante 10 minutos. Una vez fría, estirar suavemente sobre la mesada enharinada dándole forma circular y cortar en 6 porciones triangulares, al igual que una pizza.
4. Acomodar los triángulos en una placa para horno previamente aceitada y cocinar a 180 °C durante 12 a 15 minutos hasta que se noten dorados y firmes. Servir tibios para acompañar la mateada.








