Hoy existe una batalla entre la IA y el ser humano; varios de sus incursionadores advierten sobre su peligroso avance y dominio. El cine se anticipó (“Control total”- 2008). La mente humana, sobre todo en los chicos, se está atrofiando -sumado al bajo nivel educativo- y la influencia de IA es casi total. Sin embargo resulta imposible que prediga las “decisiones cognitivas” de la totalidad y dispar población humana. No resulta casual que varios premios Nobel de Economía, desde hace años, han basado sus estudios en conductas, psicología y comportamientos humanos individuales y/o masivos (efecto contagio). Podemos citar varios ejemplos: 1) 1978 H. Simon: Teoría de la racionalidad limitada satisfactoria (cognitiva y de tiempo) y pionero de la IA; 2) 1992 G. Becker: incluyó en su análisis económico al capital humano y comportamientos sociales y familiares; 3) 2002 D. Kahneman: psicología del juicio humano y toma de decisiones bajo incertidumbre; 4) 2017 R. Thaler: economía conductual y teoría del empujón (decisiones económicas individuales derivadas de factores psicológicos); 2026 R Hall y M. Woodford: economía basada en el comportamiento humano frente a la incertidumbre; el motor económico son las expectativas y sus respuestas cognitivas instantáneas. Al nacer, “lloramos” por miedo a lo desconocido. Luego, vivimos hasta las instancias finales con dudas, incertidumbres, influencias y, muchas veces, copiamos decisiones ajenas y masivas con aciertos y errores. Predecir y acertar los comportamientos (masivos o individuales) de la población (consumo, ahorro, viajes, corridas cambiarias/bancarias, migraciones, elecciones, festejos, invasiones, marchas, etc.) sería una labor interminable aún con “ejércitos de analistas de ciencias humanas” (cognición, emociones, incertidumbres, expectativas, miedos). Advertencia: en estas épocas de elecciones en el mundo es imperioso transmitir credibilidad y confianza a sus ciudadanos (humanos).
Marcos A. Machado marcos53arg@gmail.com







