Tres heladeras sin comida, frascos rotulados y olores nauseabundos: qué encontraron en la casa del horror de Esquel

El allanamiento en la vivienda de Esquel donde vivían una mujer y sus tres hijos reveló un escenario inquietante: tres heladeras con frascos rotulados, un laboratorio y fuertes olores. El caso terminó con la detención de un bioquímico de 71 años, acusado de mantener aislada a su familia.

Tres heladeras sin comida, frascos rotulados y olores nauseabundos: qué encontraron en la casa del horror de Esquel
Tres heladeras sin comida, frascos rotulados y olores nauseabundos: qué encontraron en la casa del horror de Esquel

Resumen para apurados

  • La policía detuvo en Esquel al bioquímico Miguel Battista (71), acusado de mantener encerrados a su pareja y a sus tres hijos en una casa en condiciones extremas de aislamiento.
  • El caso se inició por denuncias vecinales. En el allanamiento hallaron un laboratorio casero, olores nauseabundos y tres heladeras con frascos químicos en lugar de comida.
  • La fiscalía investiga el caso como privación ilegítima de la libertad y peritará las sustancias, mientras la mujer y los menores permanecen bajo asistencia médica y psicológica.
Resumen generado con IA

El allanamiento en una vivienda de Esquel, Chubut, dejó al descubierto un escenario que llamó la atención de los investigadores: tres heladeras sin alimentos, pero con frascos rotulados, un laboratorio instalado en una habitación y olores nauseabundos. En el inmueble vivían una mujer de 40 años y sus tres hijos, quienes fueron trasladados al hospital tras el operativo.

El caso derivó en la detención de un bioquímico de 71 años, acusado de haber mantenido encerrados a su pareja y a los chicos. La investigación se inició después de que vecinos manifestaran su preocupación por el aislamiento de la familia y alertaran a las autoridades.

Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la falta de contacto de los menores con el entorno. Según trascendió, los chicos no estaban escolarizados y los vecinos aseguraron que prácticamente nunca los veían.

“Lo que llamó mucho la atención es el relato de los vecinos. El tipo este compraba comida solamente él y solamente le llevaban la comida de noche. ¿Dónde has visto un supermercado o un distribuidor de comida que te lleve la comida de noche? Solamente de noche”, remarcaron.

Las tres heladeras con frascos y el laboratorio dentro de la vivienda

Durante el procedimiento, los efectivos encontraron tres heladeras que, de acuerdo con los reportes difundidos, no contenían alimentos, sino frascos identificados con etiquetas. También hallaron un laboratorio en una de las habitaciones de la propiedad.

A ese panorama se sumaban los fuertes olores que había en el lugar. Las condiciones encontradas forman parte de los elementos que deberán ser examinados en el marco de la investigación para determinar cómo era la vida cotidiana de la familia y qué ocurría dentro de la casa.

Por el momento, la información difundida no permite establecer el contenido de los frascos ni el uso específico que tenía el laboratorio.

Las sospechas de los vecinos y una nena que saludó desde una ventana

Los testimonios de los vecinos fueron importantes para que la situación llegara a conocimiento de las autoridades. Según relataron en medios de comunicación, la actividad en la vivienda parecía concentrarse durante la noche y las entregas de alimentos se realizaban en ese horario.

Uno de los relatos que trascendió fue el de un chico que pasó frente a la propiedad y vio a una nena que lo saludaba desde una ventana. Luego le contó lo ocurrido a su madre.

“Un chico pasó caminando y en una de estas ventanas vio una nenita que lo saludaba. Y volvió a contarle a la madre como si fuese una película de terror”, fue el testimonio difundido sobre ese episodio.

Los vecinos también señalaron que no solían ver a los tres chicos en el barrio. Esas observaciones, sumadas a otras intervenciones, motivaron la actuación de las autoridades y el posterior allanamiento.

La detención del bioquímico de 71 años

El hombre detenido fue identificado como Miguel Edgardo Battista, de 71 años. Su nombre había tenido repercusión pública durante la pandemia de coronavirus, cuando participó en entrevistas televisivas para promocionar un suplemento nutricional elaborado a base de alfalfa.

Ahora, la Justicia investiga las condiciones en las que vivían su pareja y los tres hijos, además de las posibles responsabilidades penales del acusado. La causa fue encuadrada provisoriamente como abandono de persona agravado por el vínculo, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad.

La mujer y los menores fueron trasladados a un hospital para recibir atención y se activaron los protocolos de asistencia y protección. La investigación deberá establecer cuánto tiempo habría durado el presunto encierro y reconstruir lo ocurrido dentro de la vivienda.

La identidad de los chicos se mantiene bajo reserva para resguardar su intimidad.

Comentarios