Atlético Tucumán hizo historia ante Tigre: el récord que quebró con esta victoria a domicilio
El gol de Ramiro Ruiz Rodríguez le dio al “Decano” un triunfo inédito en la máxima categoría y profundizó la crisis del “Matador”, que supo ser campeón en 2019 y disputar finales nacionales e internacionales.
En Victoria, las mismas han escaseado desde siempre para Atlético. Esta vez, fue la excepción. Esta vez, el impacto de cabeza de Ramiro Ruiz Rodríguez supuso un hecho inédito, nunca antes el “Decano” había vencido a Tigre en Primera en su casa.
Sólo una vez Atlético había conseguido sumar de a tres en el estadio José Dellagiovanna: en el lejano año 1989 y por el Nacional B, un 3-1 sentenciado con goles de Fabián García, Raúl Aredes y Luis Bardallo, según datos proporcionados por el historiador y jefe de prensa “decano”, Silvio Nava.
Esa larga racha de visitas sin victorias a Tigre jugando en la élite del fútbol argentino tuvo un capítulo especialmente doloroso para el equipo tucumano, que venía de eliminar a River en cuartos y se ilusionaba con el título, en el cruce de eliminación directa en la Copa Superliga 2019. Aquella vez Tigre se quedó con la ida en Victoria con una aplastante victoria por 5-0 y ratificó su pase a la final del certamen con un triunfo 1-0 en el José Fierro.
Fue la antesala de la estrella bordada sobre su escudo. Y del momento más feliz en la historia del club de la zona Norte del Gran Buenos Aires. Conducido por Néstor “Pipo” Gorosito, Tigre venció 2-0 a Boca en el Mario Alberto Kempes y se consagró campeón de Primera de manera inédita.
Las épocas doradas del “Matador” guardan relación con el desembarco en el club de Sergio Massa, líder del Frente Renovador y ex candidato a presidente de la nación por dicho partido y por Unión por la Patria.
Massa ya era presidente de la ANSeS cuando llegó a Tigre en 2002 como vicepresidente, acompañando en la fórmula a Rodolfo Bianchi. Su labor fue todo un éxito: movió sus influencias políticas para conseguir aportes económicos que oficiaron de salvataje para un club en problemas.
Y en poco tiempo, en 2005, saltó de la B Metropolitana a la B Nacional, con el inefable Ricardo Caruso Lombardi como timonel de una campaña notable.
Para entonces, quien fuera luego electo dos veces como intendente de Tigre, ya había dejado su cargo de vicepresidente, pero sea en carácter de asesor o de vocal, jamás se alejó del club y, casado con Malena Galmarini, ella sí “matadora” desde la cuna, se convirtió en el verdadero hombre fuerte de los años dorados del equipo de Victoria.
Originalmente hincha de San Lorenzo de Almagro, Massa no estuvo tan lejos de emular a Mauricio Macri, esto es, llegar a lo más alto de la política nacional de la mano del fútbol. Claro que Javier Milei se interpuso en su camino en el ballotage de 2023 y desvaneció su sueño.
En 2007, y con Diego Cagna como DT, Tigre volvió a Primera tras 27 años de ausencia. Recién ascendido, se convirtió en gran sorpresa y se coronó subcampeón por detrás de Lanús. En 2008, disputó con Boca y San Lorenzo un triangular por el título que solo se le escabulló por un gol.
En 2012, obtuvo un nuevo subcampeonato y se salvó del descenso con una notable campaña liderada desde el banco por Rodolfo Arruabarrena. Y, además, ese mismo año disputó la primera final internacional de su historia, aquella Copa Sudamericana que terminó perdiendo con el San Pablo en Brasil, en medio de un escándalo.
Nada mal para un club cuya mejor actuación histórica en el profesionalismo hasta entrado el siglo XXI había sido un sexto puesto en 1955.
A base de grandes equipos, merodeaba el título que finalmente obtuvo en 2019, en una circunstancia extrañísima: fue campeón, pero ya había descendido a la segunda categoría, desde la que regresó dos años después.
En 2020 se dio el gusto grande de jugar la fase de grupos de la Copa Libertadores y en 2022 fue subcampeón de la Copa de la Liga Profesional. “Ya no nos pueden cantar que somos ‘doble camiseta’”, afirma Daniel Corujo a LA GACETA.
Periodista especializado en tenis, es fanático y socio de Tigre y suele concurrir a la tribuna acompañado por su hijo. “Los hinchas de Tigre somos reconocidos por nuestra pasión. Cuando yo era chico es verdad que muchos iban a verlo los sábados y los domingos alentaban a River o a Boca, pero eso cambió definitivamente en las últimas décadas”.
Corujo asegura que entre El Talar y San Isidro ningún club reúne tanto apoyo como el “Matador” y que su verdadero clásico es Platense, más allá de otras rivalidades que devinieron fuertes, como Nueva Chicago o Chacarita.
Como la mayoría de los hinchas, el periodista no se conforma con los éxitos del pasado y reconoce que esperaba mucho más del equipo que hasta este duelo dirigía Diego Dabove (presentó la renuncia tras perder con el “Decano”).
Con los tres puntos que Atlético se llevó de Victoria, consiguió que Tigre se entregara mansamente a su crisis terminal en este Clausura, sin poder pegar siquiera un último rugido.











