Atlético le ganó a Tigre en Victoria y llega envalentonado a la semifinal de la Copa Argentina

Se impuso 1 a 0 con gol de Ramiro Ruiz Rodríguez, cortó una racha de seis partidos sin triunfos y sigue en carrera por los playoffs del Clausura. El miércoles se medirá con Platense para asegurar su llegada al duelo decisivo de la Copa.

AGRADECIMIENTO. Ruiz Rodríguez señala al cielo luego de marcar el 1 a 0. Atlético volvió a sonreír y está listo para clasificarse a la final de la Copa Argentina.
AGRADECIMIENTO. Ruiz Rodríguez señala al cielo luego de marcar el 1 a 0. Atlético volvió a sonreír y está listo para clasificarse a la final de la Copa Argentina. Matías Napoli Escalero, especial para LA GACETA
Por Marcelo Androetto 23 Octubre 2026

En la estación Victoria, Atlético se subió al último tren que podría depositarlo en los playoffs del Clausura.

Mejor imposible: el cabezazo de Ramiro Ruiz Rodríguez sentenció un 1-0 sobre Tigre que lo acerca al lote de los mejores ocho de la zona B y lo deja con el ánimo en alto de cara a la semifinal del miércoles ante Platense por Copa Argentina.

No pasaba prácticamente nada en el partido, cuando a los 72 minutos Juan Infante se vistió de Claudio Paul Caniggia para huir por su banda y poner la pelota frente a los ojos de “Triple R”, para quien la cuarta chance clara de gol fue la vencida.

Dos minutos más tarde, el mismo Ruiz Rodríguez recibió la segunda amarilla. Aun así, en inferioridad numérica, el equipo de Julio César Falcioni no pasó sobresaltos ante un “Matador” que actualmente no le hace ningún honor a su mote histórico.

Se trataba de una verdadera final por la supervivencia de la ilusión de meterse en playoffs. Con su triunfo, el “Decano” vuelve a creer: quedó provisionalmente a dos puntos de Independiente Rivadavia, y también de Barracas Central y Huracán, todos ellos con sus partidos de esta fecha 14 todavía pendiente. Y quedan dos jornadas para el cierre de la jornada regular.

Los antecedentes complicaban a ambos contendientes, con apenas un empate (y cuatro derrotas) en sus últimos cinco partidos por el Clausura. Y la tabla de posiciones los mostraba respectivamente en los puestos 10 y 11, con apenas un punto de diferencia a favor del conjunto tucumano.

“Si ganamos hoy, podemos meternos de vuelta”, declaró Leonel Vega sobre los playoffs ya sobre el césped del José Dellagiovanna. Técnicamente, el objetivo era lo que finalmente sucedió: quedar en el umbral del lote de los ocho primeros.

Seguramente por eso, más allá de sus amagos en la semana, la decisión de Falcioni de no guardar nada para el cotejo con Platense, hizo sentido. Un lapso de cinco días entre uno y otro partido y un viaje corto a Salta de por medio deben haber convencido al “Emperador” de que se trataba, en definitiva, de un riesgo calculado.

Apenas un par de cambios en relación a la derrota con Central, el regreso de Renzo Tesuri y Nicolás Laméndola por Alexis Canelo y Leandro Díaz. El esquema, básicamente el mismo.

Tigre ya había generado dos aproximaciones y un tiro en el palo de “Santi” López antes del minuto cuatro. En ese lapso, Jerónimo Dómina volvió locos a los defensores de la visita.

Atlético puso el corazón en la boca de los hinchas locales recién atravesado el cuarto de hora con la definición defectuosa de Ruiz Rodríguez por encima del travesaño, con el arquero Felipe Zenobio arrojado a sus pies.

El “Decano” salió a jugar en Victoria agazapado en su campo, algo más de lo habitual en sus últimas salidas fuera de casa. Totalmente de contra. De hecho, a la media hora, “Triple R” volvió a ganar en velocidad, pero defeccionó a la hora de definir.

Los hinchas locales que dejaron de lado otros planes para ver fútbol in situ en la fresca nochecita porteña comenzaron a fastidiarse, a pedir que sus jugadores fueran para adelante con mayor nervio, en lugar de hacer circular la pelotita.

El último cuarto de hora de la etapa inicial pintaba para ordinario, pero una jugada sacudió la modorra, una escapada de Dómina a pura potencia y una definición deficitaria de “Nacho” Russo cuando Tigre ya ensayaba el primer grito.

En el complemento algo cambió, Atlético salió a jugar con otra voracidad, un poco más con la pelota. Y Franco Nicola se animó a pegarle para que entre Zenobio y el travesaño le negaran el gol, que también dilapidó Ruiz Rodríguez en otra definición cara a cara.

Aquella jugada fue una señal de lo que vendría. Con la potencia de Infante y el olfato recuperado de “Triple R”, Atlético volvió a ganar después de seis partidos, mientras el público de un Tigre impotente y que no gana desde la sexta fecha se entregaba a insultar a todo el mundo.

Falcioni, viejo zorro, sonrió para sus adentros. La jugada de no guardar titulares le salió bien. Y Atlético sigue vivo en el Clausura.

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